El arquitecto César Portela está satisfecho del resultado final, a pesar de los recortes, pero hubo momentos en que el solar parecía «un campo de batalla»
«Me llamó un hombre que decía ser mi primo y que me aseguraba que acababa de aterrizar en el aeropuerto de Barajas y que le habían retenido los 13.000 euros que llevaba en la maleta», explica