Esta ovetense acababa de descubrir que esperaba un bebé cuando recibió la peor noticia de su vida. A partir de entonces, tuvo que convivir con un tumor en su mama izquierda mientras en su vientre crecía una nueva vida. Fueron meses de miedo, fuerza y esperanza, en los que luchó por dos: por ella y por su hija
Esther Rodríguez