La ciudad vivió hace medio siglo el germen de iniciativas actuales, pero se perdió la oportunidad de seguir con el patronato donde había varias Administraciones
«Mucho ganaría Lugo si la muralla cayese por tierra». Este era, en 1905, el inquietante dictamen de parte de una comisión urbanística en torno a un debate que entonces encendía pasiones. Pero aquellos «espíritus progresistas», como los calificaba La Voz con cierto desdén, no pudieron con la fortificación cuyo gran enemigo ahora es el paso del tiempo... y algún temporal como el de los últimos días.
El monumento, construido en el siglo III, ha sufrido a lo largo de los siglos numerosas transformaciones, perdiendo elementos pero a la vez manteniendo su estructura completa
Arqueólogos, historiadores, políticos, artistas e investigadores llevan 50 años trabajando por el monumento romano y han marcado su pasado más reciente e influyen en el futuro inmediato