Advierten de que «no dialogar es incompatible con la resolución de los problemas» y añaden: «Nuestra disposición al diálogo ha sido, es y será permanente».
La alcaldesa de Barcelona ha anunciado en su cuenta de Twitter que en su ciudad se podrá «participar» el 1 de octubre sin poner en riesgo a la institución ni a los servidores públicos