«Gracias a las puertas blindadas extraseguras, ya no es muy difícil que un piloto impida a su compañero que acceda a la cabina. Solo tiene que esperar a que tenga que satisfacer sus necesidades para no volver a abrirle la puerta nunca», escribió en la revista Piloot en Vliegtuig
La Clínica Universitaria de Düsseldorf, a la que acudió en los últimos dos meses el copiloto Andreas Lubitz para solicitar un diagnóstico, entregó hoy su historial médico a la Fiscalía de la ciudad. Lubitz acudió a la clínica como paciente en febrero y, por última vez, el pasado 10 de marzo