Un juzgado acredita que «la ausencia continuada de relación entre padre e hija, al menos desde que esta cumplió la mayoría de edad, es imputable solo a la alimentista»
La Fiscalía pedía 12 años de cárcel para él, pero finalmente se le han impuesto solo dos. Se han valorado las atenuantes de confesión del delito y de reparación del daño, ya que ya ha pagado parte de la indemnización a la víctima