En un caso, el obrero que hacía una reparación en una casa besó y abrazó a la dueña, supuestamente y, en otro, el chófer intentó darle un ósculo a una joven pasajera cuando esta iba a pagarle la carrera. La viajera le hizo la cobra, se apeó y salió corriendo.
Esta gestión mixta entre Iglesia y Estado tiene al Defensor del Pueblo como institución clave. La nueva vía está dirigida a aquellas personas que ya no puedan recurrir a la vía judicial. Si una entidad religiosa no puede pagar, tendrá que asumirlo la Conferencia Episcopal o la Conferencia Española de Religiosos
Este mismo jueves se firmaba el trato, que pone el foco en las causas que no hayan tenido y no puedan tener recorrido judicial. «El Estado no abonará un céntimo», explicó el ministro Bolaños sobre las indemnizaciones