El octogenario quedó en libertad tras ser arrestado por la Guardia Civil. Su familia ya le busca un nuevo hogar, pero de momento sigue interno en la misma residencia que la denunciante
La jueza elevó la pena propuesta por la Fiscalía, que pedía solo 720 euros. Colectivos feministas afirman que «la sentencia evidencia que las mujeres son tratadas como objetos sexuales en este sector»