Circulaba en zig-zag con el parabrisas estrellado y, cuando la Guardia Civil lo encontró, estaba con una mujer que aseguró que le había pegado y arrojado a la cuneta
El viaducto de Abadín no es el único punto negro de las carreteras gallegas: la N-525 entre Cambeo y Ourense, o la A-55 Vigo-O Porriño están marcadas por la tragedia