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La Pizarra: El peor día de Baraja en el Sporting

SPORTING 1905

Baraja
Baraja Real Sporting

El técnico rojiblanco cambió el sistema táctico para dotar de más mordiente la medular pero el giro no funcionó

18 feb 2018 . Actualizado a las 21:14 h.

Volvió el peor Sporting en asomar a domicilio. Como una pesadilla, el equipo rojiblanco fue incapaz de vencer al colista, Lorca, al que todos derrotan. Venía el equipo rojiblanco en estado de alerta y con la conciencia de poner punto y final a la dicotomía que ofrece lejos de Gijón. Pero el Sporting a domicilio no funciona. Tiene tiempo pero ayer no se puede rescatar nada: ni las sensaciones.

Se trataba de un partido que, de forma contraria a lo habitual, solo tiene dos resultados: derrota y empate o victoria. Todo lo que fuera no ganar al peor equipo de la categoría era un fracaso. Lo hizo el Sporting que no venció y tampoco fue capaz de convencer. Pipo Baraja abdicó su libreto, se alejó del 4-4-2 y dotó al equipo de un tercer hombre en el medio, Hernán Santana. El giro táctico fue un fracaso y la acumulación de jugadores no mejoró las dotes en la medular; mas bien al contrario. Se molestaron.

Tampoco estuvo especialmente afortunado en la elección de Nano Mesa, tocado, que se rompió a los veinte minutos de juego. No hubo reacción en los cambios. Baraja no agotó ni el cupo, pese a verse obligado a realizar uno, el citado de Mesa, antes del descanso. 

Cambios

Resultó extraña su gestión del encuentro. Primero dejando en la grada a Castro por Viguera. Y, después, por no agotar el cupo de cambios ni ser capaz de cambiar el rumbo del encuentro cuando todo parecía destinado al empate. Baraja no alteró un partido que pedía a gritos un cambio de sistema. 

En rueda de prensa se decidió por un discurso cauto, alejado de titulares. No hubo autocrítica pero sí reconoció la oportunidad pérdida. Se entiende que la bronca tuvo que llegar en el vestuario y que solo puede tratarse de una forma de proteger a la plantilla de cara a lo que queda.

Balón parado

Poca culpa tiene Baraja de que los lanzadores no sean capaces de levantar la pelota medio metro. Solo un remate de Barba tuvo peligro. Lo de los penaltis ya es grotesco.

Nota final

Suspenso. Pipo Baraja tuvo su peor partido en el Sporting. A pesar de sumar, y venir de perder en tres encuentros a domicilio, el equipo tenía la obligación de dar un paso adelante y dio dos atrás. El técnico optó por un trivote que resultó ser un fracaso, apostó por Mesa, que de forma desgraciada cayó lesionado, y dio entrada a Viguera que estaba defenestrado. Ahora tiene seis días para recuperar al equipo y ganar el partido más importante, que siempre es el siguiente.