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«Víctor Rodríguez tiene todos los elementos necesarios para triunfar en el Sporting»

Josu Alonso
Josu Alonso GIJÓN

SPORTING 1905

Manolo Jiménez
Manolo Jiménez UEFA

Manolo Jiménez, el entrenador que hizo debutar al hasta ahora único fichaje del Sporting, analiza las virtudes de la nueva incorporación rojiblanca

20 jun 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Corría el año 2012 cuando un futbolista de 22 años debutaba con la elástica del Real Zaragoza en Primera División. Un jugador fichado para el filial pero que pronto despertó el interés del entrenador de la primera plantilla. Tanto que jugó 33 encuentros. El jugador era Víctor Rodríguez y el entrenador Manolo Jiménez. El andaluz siempre ha sido del gusto de tirar de gente de casa y no se arrepiente de lo que hizo. Al contrario. Trotamundos del fútbol y después de haber vuelto de su aventura en Catar no ha perdido contacto con la liga española. Aplaude el fichaje del catalán por el Sporting y cree que el centrocampista puede aportar a los rojiblancos lo que necesita además de ser un profesional que se adaptará al vestuario. El extécnico del Sevilla sentencia que «si por mí fuera lo tendría en mi equipo».

-¿Cómo le va la vida?

-Bien. La verdad es que después de mi periplo por tierras asiáticas estoy de vuelta a intentar volver a entrenar en España y evitar tener que ir fuera pero si hay que salir otra vez pues se hará. Con todo, después de dos años preferiría volver a nuestra liga.

-Usted conoce bien a Víctor Rodríguez. Le dio la alternativa con 22 años cuando entrenaba al Real Zaragoza. Estamos hablando de un futbolista que llegaba para el filial pero que se convirtió en pieza clave dentro de su equipo. ¿Qué le vio al jugador?

-Mi filosofía, porque he salido de abajo, es trabajar con lo de casa, como suele ocurrir en Gijón con esa maravillosa cantera que tiene Mareo o la del Sevilla, que también la trabaja muy bien. Soy una persona que empecé en la cantera, sé lo que cuesta llegar arriba y cuando he sido entrenador me ha encantado siempre dar la posibilidad y la alternativa a chavales jóvenes. Como muy bien dices Víctor llegó para reforzar el filial fichado por el sectario técnico pero después de ver varios vídeos de los jóvenes jugadores que había en el filial me llevé a un grupo de ellos entre los que estaba él. Me cautivó por el desborde que tenía, por ser ese futbolista capaz de coger balones en los últimos metros e intentar algo diferente. Era muy joven, venía de una categoría muy inferior a la Primera División, tenía mucho que pulir pero también muchas cualidades que ofrecer. Cuando un chaval joven es solidario, disciplinado y mira sobre todo el bien del equipo por encima de todo, a los entrenadores nos cautiva y creo que a Abelardo le va a cautivar la forma de ser que tiene porque es muy buen chaval.

-Usted es entonces el gran culpable del éxito que tuvo en el conjunto maño?

-No, no (risas). Culpable es él por las ganas que tenía de ser futbolista. Recuerdo que en esa época del Zaragoza debutaron bastantes jugadores en Primera División. Digamos que ante la falta de apoyo para contratar futbolistas con solvencia hay que apostar por los jóvenes y la verdad que Víctor fue uno de ellos. Estoy encantado de haberlo dirigido. Lo cogí en la época donde tenía que asentarse en la Primera, tenía que crecer pero me dio muy buenos partidos. Estoy feliz y contento por haber confiado en él.  

-Y con 26 años ¿le ha llegado el momento de explotar?

Creo que en el Elche ha hecho buena temporada, ha tenido muy buenos partidos y cerca de un buen delantero de área, de jugadores que arriba tengan pegada puede ser un magnífico asistente. Es un futbolista disciplinado que siempre va a obedecer las consignas que un entrenador le asigne por el bien del equipo, tiene habilidad para desbordar pero principalmente es un tío que te hace vestuario, se hace querer y se ha pulido. Tiene más pegada que le hace un poquito de falta. Es un jugador importante para el Sporting y muy del gusto de Abelardo. 

-Una de las características del Sporting es la juventud que ha tenido hasta ahora el equipo ¿ese perfil de Víctor puede encajar en la futura plantilla rojiblanca?

-Totalmente. Primero felicitar al Sporting por la temporada que ha hecho. Una vez más sabiendo todos los problemas que tenía de no poder fichar, un equipo súper joven y muchos debutantes en la categoría chapeau para Abelardo, para su afición y para el club en general. Víctor encaja perfectamente. Es decir, si lo pones a trabajar después de la pretemporada nadie que lo conozca dirá que es un chico de fuera de Mareo. Se va a adaptar seguro. Otra cosa es que como bien sabes en el fútbol la aclimatación depende de momentos. Estoy convencido de que Víctor tiene todos los ingredientes para triunfar en un equipo como el Sporting.

-Con lo cual entiendo que según su punto de vista es lo que pide el equipo.

Es uno de esos jugadores que necesita cualquier equipo. Como entrenador de la Primera División española si estuviera en un banquillo de la zona media hacia abajo de la tabla querría a Víctor. Tú me preguntas a mí si puede jugar en el Real Madrid o Barça y te digo que sí. Lo que pasa que quizá no tiene ese nombre, ese currículum, esa capacidad de experiencia para un equipo donde tienes que ganar y jugar bien siempre. Para el resto de conjuntos puede aportar muchísimo y cuanto más joven y más valor tenga cada punto que se consiga en un campeonato por el peligro de cumplir el objetivo de mantener la categoría Víctor va a aportar siempre. Ya digo que las cosas pueden salirle mejor o peor pero es un jugador que no se va a esconder y va a saltar al terreno de juego al 120% haciendo lo que haya entrenado y lo que le pida el míster. El crecimiento del Sporting está claro que pasa por encontrar jugadores, hombres que estén comprometidos con la causa y Víctor va a estar comprometido con lo que el pida su entrenador.

-Visto todo lo que ha superado la entidad. ¿Debe ser el Sporting un reflejo para los equipos pequeños?

-Por supuesto pero para mí el Sporting no es un equipo pequeño. Cuando empecé muy joven en mi época de futbolista en la Primera División, con 18-19 años, coincidí con mi tocayo Jiménez, Joaquín, recuerdo a Cundi... Es decir, yo era un niño y veía un impresionante Sporting de Gijón. Después tuvo muchos problemas pero fue capaz de rehacerse, resurgir y con el acierto de un buen trabajo en la dirección deportiva, en el área técnica, con su entrenador, sus jugadores y su compromiso han sido capaces de creer, de trabajar y pasito a pasito lograr los objetivos. Soy un enamorado de los equipos en los que por encima de todo está el grupo. Esta el hombre y no el nombre, es decir, si tienes grandísimos jugadores que se adaptan a la disciplina del club, perfecto, pero yo primo la identidad de un equipo y el Sporting la tiene. A mí me daba gusto ver sus partidos, independientemente de que lo hiciera mejor o peor, que fallara o no se veía un compromiso total en cada partido. Y solo me queda felicitarles como hombre de fútbol, como entrenador y sobre todo como alguien que cree en la cantera.

-Aquel equipo de Joaquín y compañía llegó a Europa. ¿Y el actual?

-Ahora voy a hablar como he sufrido yo el Molinón. Con esa afición que tienen es de las más difíciles para derribar. Ese apoyo incondicional que le da al equipo y como está los noventa y tantos minutos del partido apretando. El Sporting si va creciendo poco a poco es un equipo que tiene que volver a ser lo que ha sido siempre, un equipo con enorme jugadores a nivel internacional que son capaces de llevar al club a cotas más altas. Eso sí, es fundamental la paciencia, sin volverse loco. Este año ha peleado por mantener la categoría y a última hora lo ha conseguido inclusive no dependiendo de él. Hay que tener paciencia y pasito a pasito, de uno en uno marcarse objetivos. Muchos equipos cometen el error de perder la cabeza, lanzar las campanas al vuelo y no vivir con los pies en el suelo la realidad del día a día.

-Cuando recordábamos su estancia en Zaragoza me hablaba de problemas económicos y lo ligaba con mirar hacia la cantera. Aquí algo se sabe de eso. ¿Es tan triste que sólo se hace caso a lo de casa cuando no hay dinero en caja?

-Por desgracia, normalmente ocurre eso pero también tiene mucho que ver con las personas que dirigen el club. Yo siempre estoy abierto a que todos los jugadores que aporten bienvenidos sean independientemente de su origen, nacionalidad o cualquier otro tipo de circunstancia. Lo que hay que tener muy claro es que si tú no eres un entrenador que puede permitirse el lujo de tener un presupuesto donde tú eliges los jugadores a razón de tu metodología, esos que tienes son los elegidos. No siempre tienen éxito pero la mayoría de los técnicos tienen que adaptarse al grupo que pueden tener y es muy importante. El Sporting de Gijón al margen del poder adquisitivo que tenga, siempre van a salir buenos jugadores de la cantera porque es magnífica y la ha sido siempre. Se puede combinar ambos aspectos como yo pude vivir en el Sevilla. Después de ganar muchos títulos tenía jugadores que empezaban a cumplir bastantes años, algunos se iban porque la edad no perdona y tuvimos que ir cerrando el ciclo de unos grandes futbolistas que salían y abriendo otro de los que venían y se tenían que adaptar. Eran chavales de la cantera por los que yo aposté y nos clasificamos dos veces para la Champions y llegamos a una final de Copa que ganamos. En ese aspecto el trabajo de un profesional no tiene que ir ligado ciegamente a la cantera pensando que sólo valen los canteranos y los demás no sirven ni tampoco que los canteranos están solo cuando no haya otra alternativa porque quiero jugadores contrastados. La mezcla y el saber llevarlos y dirigirlos es la clave. Esa mezcla de juventud, ilusión, esos jugadores de casa que siempre lo quieren dar todo con jugadores de fuera que vengan a aportar y que sean grandes profesionales es la combinación que hace falta para triunfar.