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El SUP reclama más recursos y formación para aplicar el protocolo que valora el riesgo de violencia de género

Pilar Campo OVIEDO

OVIEDO

Mujer víctima de la violencia machista.Mujer víctima de la violencia machista
Mujer víctima de la violencia machista

El sindicato policial resalta la importancia de lograr que la víctima verbalice la agresión «sin ser invasivos»

19 sep 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

El nuevo protocolo para la valoración del nivel de riesgo de violencia de género y la gestión de la seguridad de las víctimas, que ha puesto en marcha el Ministerio del Interior, facilitará a partir de ahora dos herramientas a los Cuerpos y Fuerzas de la Seguridad del Estado, como son la Valoración Policial del Riesgo (VPR) y la Valoración Policial de Evolución del Riesgo (VPER); dos formularios que complementarán el Sistema Integral de Seguimiento de los Casos de Violencia de Género (VioGén). El Sindicato Unificado de Policía (SUP), si bien se muestra favorable a los avances que supone este nuevo protocolo, echa en falta que no venga acompañado de una mayor dotación de recursos en materia de personal para el seguimiento y atención de las víctimas, insta a ampliar la formación de la plantilla adscrita a estas unidades especializadas y resalta la importancia de la intervención del equipo multidisciplinar que participa en la valoración del riesgo de las mujeres maltratadas.

José Manuel García Nosti, portavoz de la Federación de Igualdad y Conciliación del Sindicato Unificado de Policía (SUP) de Asturias, asegura que una consecuencia directa de la falta de recursos en materia de personal se constata en que no existe un servicio de asistencia de 24 horas, porque estos grupos de especialidad trabajan durante su jornada laboral, que está estipulada de lunes a viernes, en horario de mañana y tarde, y quedando las oficinas de denuncias para las noches, festivos y domingos. «Un servicio de 24 horas requeriría un catálogo adecuado del que carecen a priori porque en algunos sitios no está debidamente dimensionado, ni está totalmente cubierto», señala.

Seguimiento de los casos de maltrato

Esta especialidad requiere una formación inicial y continua, para estar actualizado en las normativas vigentes y en los protocolos de actuación que van renovándose. «Tenemos que saber dónde estamos incidiendo de forma correcta y qué necesitamos mejorar para dar una calidad al servicio», explica García Nosti. Entre las propuestas del SUP destaca la importancia de entender el servicio de una forma integral, a través de una coordinación de un equipo multidisciplinar compuesto, entre otros profesionales, por policías, médicos y psicólogos, que puedan ofrecer una mejor atención a las víctimas, realizar un seguimiento pautado del maltratador y formarse en este nuevo protocolo de valoración del riesgo adquiriendo habilidades de comunicación con la víctima, sabiendo preguntar, explicarle, informarle y obtener los datos que configuran los indicadores de riesgo.

«La valoración del riesgo parte de la denuncia, de los conocimientos y del conjunto de datos que tenemos sobre la violencia que viene sufriendo la mujer. Toda esta información la trasladamos a una denuncia, que tiene que contener todos los elementos de la violencia que sufre la mujer, tanto la que ha motivado en ese momento la denuncia como la anterior que haya sufrido para ver qué grado de violencia existe. También el entorno del agresor, las causas y motivos. Es un conjunto de contenido, de saber cómo se están produciendo los hechos, cuándo y cómo se origina. Y hay que sacar la conclusión para valorar el riesgo que nos traslada el agresor y luego el grado de vulnerabilidad que tiene la víctima», indica el representante del SUP.

En el momento en que una mujer se encuentra incluida en la base de datos de Viogen, con unas medidas de protección concretas y que vienen determinadas por el grado de riesgo que ha mostrado, se le realiza un seguimiento, que se le asigna a un funcionario y se articulan medidas de protección en función de las necesidades. «El problema es que el ratio de asignación de casos en algunas ocasiones es superior al que normalmente debería suceder. ¿Cuál es la solución? Dotemos de más recursos humanos, que es la queja que el sindicato viene haciendo, preparémoslos, formémoslos en esa versatilidad que tiene el Plan Estratégico de Policía que otras unidades también llamadas a participar en la solución, desde el 091 en primera intervención, pasando por la Oficina de Denuncias, siguiendo por los grupos de UFAM, y todos estén implicados, que lo están y haciendo un gran esfuerzo y un gran trabajo», expone José Manuel García Nosti.

La empatía hacia la víctima

El SUP está de acuerdo con la herramienta de evaluación, pero la tilda de fría. «Hay que ajustarla a cada caso que se produce, dándole al funcionario y a cuantos participen en la elaboración de esos datos y evaluación de esos riesgos ese componente profesional que ayude a ajustar satisfactoriamente los resultados que pretendemos que en este caso es valorar, sacar unas conclusiones y ampliar unas medidas de protección».

Para el portavoz de la Federación de Igualdad y Conciliación del Sindicato Unificado de Policía de Asturias, es muy importante a la hora de elaborar la denuncia que el profesional que atiende a la víctima tenga una escucha activa y sepa buscar los datos necesarios que permitan evaluar bien los riesgos para adoptar las medidas de protección que requiere cada caso. «No se trata de hacer un acto administrativo sin más. Necesitamos buscar esos datos en su verbalización, sin ser invasivos, y saber escuchar, trasladar confianza, dar credibilidad y que el sistema funcione».

En Asturias tenemos «catálogos deficitarios, no cubiertos al cien por ciento» e igualmente tenemos el ratio de mujeres víctimas asignadas «en un número elevado, quizá más de lo que debiera corresponder», reconoce el representante sindical. No obstante, subraya la gran profesionalidad del personal adscrito a estas unidades, su gran sensibilidad e implicación en un tema tan delicado como el maltrato. «Si una víctima se siente mejor atendida por una mujer policía no debe dudar en solicitarlo, porque si es su estado de confianza y se puede ofrecer esa atención, todo aquello que facilite la verbalización de la víctima debemos procurárselo», ratifica. Eso no obvia para que también puedan ser atendidas por profesionales varones que tengan la misma empatía con ellas a la hora de tramitar la denuncia. «Hay gente muy sensibilizada y muy implicada, sea hombre o mujer, en la atención y con experiencias bastante acreditadas en las plantillas para dar una atención muy correcta», corrobora José Manuel García Nosti.