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Halloween de ida y vuelta

Chema Vega

OPINIÓN

HALLOWEEN SAMAIN EN BARBANZA 2024
CARMELA QUEIJEIRO

01 nov 2025 . Actualizado a las 13:03 h.

El origen del Halloween que todos conocemos hoy y que celebran los niños, los jóvenes y hasta los maduros asturianos a la manera de lo que ven en las películas de la industria del cine americano, es tan antiguo como los humanos. El arcano de esta festividad, por llamarlo así, se remonta a nuestros ancestros paleolíticos, pero su versión más conocida por practicada hasta casi hoy mismo, la encontramos en Asturies, Galicia, Bretaña, Irlanda, Escocia, Gales y también en otros países europeos.

En una época en la que los elementos y los hechos naturales constituían un misterio, un arcano para los primitivos humanos, la noche y el día —la luna, las estrellas y el sol— eran una evidencia sin explicación ninguna. El día, la luz era identificada —generalmente— con una fuerza benefactora, generadora de bien. Allí donde había luz, el universo de las cosas se mostraba al ser humano y por lo tanto podía ser conocido e incluso dominado o aplacado.

La oscuridad, sin embargo, era una realidad temida, las cosas no se mostraban y las fuerzas invisibles y obscuras aprovechaban la ausencia de luz para atacar y perjudicar a los humanos. Ante este amenazante hecho que se hacía más denso, evidente y eterno durante los meses de otoño e invierno, había que «hacer algo», había que explicarlo y que conjurarlo.

Seis meses o más con muy poco tiempo de luz al día podía llegar a ser terrible (los antiguos aún no sabían lo que era la serotonina, pero la necesitaban igual que nosotros). Los muertos eran, también, un misterio, totalmente presente en la vida cotidiana, incluso los habitantes de las cavernas enterraban a sus muertos en habitáculos y lo hacían cortándoles los pies a los cadáveres…para que no pudieran volver. Así que aquellos primeros chamanes y chamanas identificaron una cosmogonía sobre esteperiodode tiempo.

«Entrar» en la época de tinieblas, constituía una auténtica catarsis social en aquellas sociedades. Las puertas del averno, del universo negro, del mal, de la muerte se abrían de par en par y por ella tornaban a la tierra, a la tribu y a sus espacios y gentes los espíritus de sus muertos y otras fuerzas desconocidas que poco a poco fueron teniendo nombre.

Era necesario protegerse, conjurar el mal, aplacarlo, es decir: ofrecer y negociar con los malos espíritus y los muertos y de ahí que nacieran una serie de rituales y costumbres que perviven a través de los milenios y las generaciones.

La Europa atlántica, sobre todo la costera que coincide con Irlanda, Bretaña, Escocia, Gales, Galicia, Asturies y otros países menos reconocidos, conservó y «codificó» de una forma especial y personal la costumbrística de estas fechas del inicio de la «época oscura» y la personificó en El Samhain (El Caballero de la Muerte) . El afán codificador y personificador de la mitología, podemos pensar, que nos oculta —precisamente «oculta»— que la obscuridad, las tinieblas que ocupan durante seis meses la cotidianeidad de tiempo en la Europa continental, significan precisamente el lado obscuro, un quásardimensional que absorbe materia humana y expulsa seres truculentos, terribles entidades de la dimensión del mal. En todo caso una «puerta» abierta al horror de ultratumba. Un corredor desde donde llegan a nuestra dimensión terrestre todo un catálogo de males, como dijimos, algunos de ellos personificados y otros incluso muy conocidos, nuestros propios difuntos. Los difuntos de nuestra tribu.

Con la llegada del cristianismo a los pueblos celtas, se volvió a recodificar esa fecha de la aparición de las fuerzas oscuras, de los muertos. La Iglesia buscó un día para honrar a todos los santos menores y a los difuntos, se hizo coincidir con fecha del 1 de noviembre, que era el tiempo inicial —más o menos— del comienzo del Samhain. A la festividad se la denominó Todos los Santos y Difuntos. En el inglés naciente, conquistador y dominante se empezó denominando esta festividad como All Halloy Day y a la noche anterior (la del 31 de octubre) All Hallow Even, con el tiempo este nombre contrajo en All Hallow E’en que finalmente quedó en Halloween.

La noche de Halloween propiciaba que las gentes se reunieran en sus casas y velaran toda la noche comiendo los frutos de las cosechas otoñales mientras se daban miedo unos a otros contando historias de aparecidos y disfrazándose para dar miedo a los vecinos, familiares, etc.

Los muertos y los espíritus volvían de ultratumba. Estos por lo general eran vecinos disfrazados para dar miedo (cuando no eran en verdad maleantes o…verdaderos fantasmas), que pedían alimentos o prendas a cambio de no llevarse a los vivos al Averno. De ahí eso que vemos tanto en las películas americanas cuando los niños van a una casa, llaman a la puerta y dicen, solemnemente en alto: Trick or treat que en castellano traducimos como «truco o trato».

Con los pioneros americanos y sobre todo con la masiva emigración irlandesa hacia 1840-1850, por la «crisis de la patata» y la hambruna consecuente, llegó el Hallowen a los USA. Allí se popularizó la leyenda de Jack-o-lanternun personaje siniestro, un alma en pena que viajaba por caminos y aldeas con una calabazaahuecaday una brasa de carbón ardiente dentro que señalaba su posición y su destierro del mal y del bien. En los años 80 del siglo XX las series de televisión y películas proyectaron el Halloween americanizado hacia todas las culturas del mundo.

Los astures celebraban el Samhainmucho antes de que llegaran los romanos y de que se hablase el romance asturiano, hablaban una lengua céltica casi común a todo el orbe celta, como así lo atestiguan los abundantes topónimos anteriores a los romanos.

La peculiaridad asturiana está en la personificación de los espíritus del mal que se aparecían esa noche y en algunas costumbres, como;

  • Se iluminaban los caminos, las huertas y las casa con velas de cera de abeja (la que había) para conjurar a los muertos
  • Se adornaban los texos, árbol sagrado de celtas y astures, lo mismo como ofrenda para protegerse de los malos espíritus de esa noche.
  • Se dejaba comida y agua en casa, e incluso en lugares propicios para que los espíritus y los muertos pudieran comer en su periplo fantasmal
  • La gente se reunía en sus casas y velaban toda la noche comiendo, bebiendo y contando historias de aparecidos, brujas, etc.
  • La gente de las casas dejaba sus camas libres para que esa noche pudieran descansar en ellas los difuntos que hubieran vivido en esa casa.
  • Los seres maléficos que solían rondar esa noche en Asturies, eran principalmente; la Güestiao ejército de almas en pena (muy entroncado con el Samhain); el Güercu o perro diabólico que si se aparecía a alguien ya se podía dar por muerto (entroncado con las leyendas célticas que llegaron hasta El perro de los Baskerville de Sir Arthur Conan Doyle); la Guaxa, vieja con un solo colmillo que chupaba la sangre a los niños y enfermos de las casas, la Curuxa, pájaro de mal agüero que si cantaba al lado de una casa, era que iba a haber difunto. También se aparecían otros espectros menos conocidos.
  • Los niños y no tan niños esa noche de miedo salían pedir comida y frutos por las casas.

Todo esto daba lugar ¡como no!! A las bromas, los equívocos, las chanzas y a un montón de formas de divertirse (con miedo o sin él) que se supone, era de lo que se trataba.