España firmó un partido francamente bueno, muy completo, y conviene no olvidar que enfrente estaba la actual campeona de Europa.
El combinado nacional volvió a utilizar muy bien desde el principio la que es una de sus señas de identidad, la velocidad de Nico Williams y Lamine Yamal y su capacidad para encarar por las bandas. Esta vez estuvo más incisivo el jugador del Athletic en el uno contra uno.
Pero cuando no conseguía desbordar por los costados, apareció Pedri en zonas intermedias, un futbolista capaz de combinar y que hace mucho daño en ese juego interior. Además, tiene llegada a zona de remate. Tuvo dos ocasiones muy buenas.
España también estuvo muy bien en el juego sin balón y, de hecho, pasó pocos apuros, aunque al final Italia consiguió empujar algo más y que el partido se desordenase, que era lo que le interesaba. Quizás a los jugadores que entraron de refresco les costó algo más coger el ritmo, aunque Ayoze estuvo muy bien y pudo sentenciar.
Confieso que no veía a España entre las favoritas al comenzar la Eurocopa, pero esta selección está despertando mucha ilusión por su manera de desenvolverse. Es verdad que, incluso haciendo un grandísimo partido, acabó sufriendo. Pero viendo cómo ganan otros equipos, lo que les está costando, hay que convenir que está ganando y convenciendo con su fútbol
Nico Williams y Lamine están dando un gran rendimiento. Y me ha sorprendido muy gratamente Cucurella. No me esperaba su capacidad defensiva, y a eso le suma que elige muy bien las incorporaciones al ataque. También Fabián está destacando, y combina muy bien con Rodri.
Por cómo está jugando esta selección, hay licencia para soñar, pero teniendo siempre los pies en el suelo.
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