Sánchez cree que él salvará al PSOE

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño A CONTRACORRIENTE

OPINIÓN

Doménech Castelló | EFE

11 may 2023 . Actualizado a las 08:59 h.

Si alguien pensaba que Pedro Sánchez iba a hacer caso a la mayoría de sus barones autonómicos e iba a tener un papel discreto en estas elecciones autonómicas y municipales, dejando el protagonismo a los candidatos para que algunas de las acciones del Gobierno, como los pactos con ERC y EH Bildu, no contaminaran las expectativas electorales en los distintos territorios, se ha equivocado completamente. De momento, y a la espera de que comience oficialmente una campaña que en realidad lleva ya muchos días en marcha, Sánchez, en contra de lo que le pedían y le piden los líderes territoriales, parece dispuesto a asumir todo el protagonismo y echarse personalmente a la espalda la campaña electoral socialista. Piensa movilizar además a todo sus ministros, incluyendo a aquellos sin carné que no han dado un mitin en su vida y ahora son llamados para completar esa especie de equipo A con el que Sánchez parece dispuesto a salvar incluso a aquellos que no solo no quieren que les salve, sino que preferirían que no se acercara por sus tierras, como, por ejemplo, el castellanomanchego Emiliano García-Page.

El pepito grillo del PSOE puede jugarse el reeditar o no la presidencia por un puñado de votos. Y no se sabe si esos sufragios podrían quitárselos Sánchez y su Gobierno por sus pactos con el independentismo que Page no cesa de criticar, para enfado de Moncloa, o se los restará él mismo a base de poner tan verde al Ejecutivo de coalición, que algunos de los que votaron a los socialistas en anteriores ocasiones se lo piensen ahora ante tanta crítica. Son más los barones autonómicos que se encuentran en una situación parecida, como el aragonés Javier Lambán, pero Page solo tiene la bala de la mayoría absoluta, porque en su comunidad Podemos ni está ni se le espera, a pesar de que formó hace años un Gobierno de coalición con el propio Page, que ahora los demoniza.

Pedro Sánchez está persuadido de que solo él y la acción de su Ejecutivo, y no la marca PSOE o lo que propongan los barones y los candidatos a alcalde, es lo que puede salvar a su partido del terremoto negativo que auguran las encuestas, como siempre con la excepción del CIS del socialista José Félix Tezanos.

De ahí que haya puesto en marcha la estrategia de anunciar una medida cada fin de semana y trasladarla luego al Consejo de Ministros, aunque sus propios socios de Gobierno de Unidas Podemos critiquen algunas de esas medidas, como ha ocurrido con el aval a las hipotecas para jóvenes.

Sánchez está dispuesto a poner personalmente toda la carne en el asador en esta campaña y protagonizar mítines por toda España, quieran o no los barones. Una estrategia no exenta de riesgos porque, en caso de derrota, las críticas pueden arreciar dentro del propio PSOE culpando al presidente del Gobierno de haber frustrado sus posibilidades. Y no sería ya solo Page quien cuestionara su política de alianzas. De lo que no hay dudas es de que si el resultado fuera bueno, Sánchez se colgará todas las medallas de ese éxito.