Divorciarse en septiembre

Ignacio Bermúdez de Castro
Ignacio Bermúdez de Castro PASOS SIN HUELLAS

OPINIÓN

05 sep 2019 . Actualizado a las 09:18 h.

Septiembre es el mes, seguido a escasa distancia de enero, donde más divorcios se presentan. Se produce en determinados matrimonios, con el transcurrir de años de vida en común, lo que los romanos denominaban la desaparición de la affectio maritalis. La llegada de la rutina y posteriormente del desamor. Al pasar la pareja las veinticuatro horas del día juntos durante un mes de vacaciones las chispas no tardan en saltar por hechos tan nimios como que la sombrilla debiera haberse ubicado más cerca o más lejos de la orilla. Con el ritmo de vida que se lleva actualmente discutir en invierno se puede calificar casi de vicio. Uno sale de casa muy temprano y regresa con el telediario de las nueve de la noche ya comenzado, por lo cual se evitan las discusiones y el silencio sepulcral se convierte en el sonido habitual del domicilio familiar que no hogar. Craso error. No se afrontan los problemas y pasado el tiempo no hay terapia de pareja que lo arregle. Y en Navidades, aunque el tiempo a compartir es menor, resulta más peligroso. De las cenas de Nochebuena con los suegros y cuñados viven legiones de abogados matrimonialistas el resto del año. Las miradas entre locales y visitantes, pasados los entremeses y tras varios riojas, resultan ciertamente aterradoras