Mimimi

Tamara Montero
Tamara Montero CUATRO VERDADES

OPINIÓN

Aún estaba la daga atravesando la carne -por ponerle un nombre a ese amasijo de hielo y puñales- y ya estallaba el coro de voces plañendo la noticia. Mimimi, entonaban. Cómo iban a callarse, si todos los actos heroicos tiene que tener su cantar de gesta. Mimimi, se escuchaba. Cómo una chica va a ser capaz de semejante proeza. Mary Sue, la llamaban, ese nombre que se aplica últimamente a todos los personajes femeninos que son heroínas. Mimimi, el estribillo. ¿No es creíble porque es una chica? Mimimi, el plañido. Porque lo que sí tiene sentido es que Jon Snow sea la encarnación de la moral, monte dragones, se salve de los muertos y hasta reviva. Mimimi, el clímax. Que el momento cumbre lo protagonice una joven que lleva casi toda su vida entrenándose para ese momento ahora resulta que no es realista.

Mimimi, el coro, el mismo que cantó mil alabanzas a Luke Skywalker pero dijo que Rey, como tiene tantas habilidades, era una aburrida. Mimimi, el canto preñado de ira. Hay que criticar a la capitana Marvel antes incluso de que se estrene la película. Mimimi, Daenerys. La madre de dragones tiene un arco que no la legitima. Mimimi, las Cazafantasmas. Hay unos señores que no pueden creerse que las mujeres también sean científicas. Mimimi, lamentos. A lo mejor no son las mujeres fuertes que dominan la película. Quizá habría que pensar si este no es un coro de sexistas.