Y tal

Tamara Montero
Tamara Montero CUATRO VERDADES

OPINIÓN

Para su historia, para la historia, ha dejado apenas dos imágenes: un brazo descargando sobre otro hombre y una bañera de hidromasaje que bien podía haber llenado a base de babas. Han decidido llamarle El Pionero. Al hombre que convirtió Marbella en la capital de las mordidas, la corrupción y la caspa.

No tenía escrúpulos. Si quería el dinero, lo agarraba. Eso le valió acabar en la cárcel cuando su imperio de podredumbre se derrumbaba. Era soez, machista, racista, megalómano y aun así, aun así dejaba a la parroquia encantada. Ganó elecciones, dirigió el Atlético. Le piso la cola del vestido a su hija el día que se casaba. Cuatro chistes y un caballo llamado Imperioso para tapar todo lo que tramaba.

Sí. Era un pionero. De utilizar el populismo para barrer para casa. Hacer cuatro chistes, poner buena cara, mientras el dinero corría en redes podridas hacia su propia cuenta bancaria. ¿Le llamaban maleducado? Por favor, se dice políticamente incorrecto. Ahí empezó a utilizarse esa baza.

Resulta que sí, que era pionero. Con él se infló la burbuja inmobiliaria. ¿Falta de escrúpulos? Por favor, eso es algo de lo que es necesario hacer gala. ¿Que me sacan los colores? Digo que soy incómodo para el poder y la cosa está solucionada. Un documental para analizar por qué es tan fascinante un personaje tan precario. Y tal y tal. Los misterios de la mente humana.