Diez palabras muy buscadas

Francisco Ríos Álvarez
Francisco Ríos LA MIRADA EN LA LENGUA

OPINIÓN

14 jul 2018 . Actualizado a las 09:21 h.

Más interesante incluso que la lista de las palabras del Diccionario más buscadas es la de las voces más solicitadas y no halladas, pues no se encuentran en el Diccionario de la lengua española, al menos en la forma como son tecleadas en la página web de la Academia.

Encabeza la lista ey, con 11.312 búsquedas en un mes. ¿Qué se busca realmente cuando se teclea ey? Probablemente la interjección inglesa hey, muy usada en español. Desde luego, merecía un hueco en el DLE desde que Julio Iglesias llevó al éxito la canción así titulada, donde casi convertía en jota la hache aspirada: «¡Hey! / No vayas presumiendo por ahí / diciendo que no puedo estar sin ti / tú que sabes de mí». 

La sigue una auténtica leyenda urbana, cocreta, que nunca estuvo en el Diccionario, a pesar de lo cual no pasa un día sin que algún enterado le reproche a la RAE su supuesta inclusión. Es una de las herramientas de tortura empleadas contra los especialistas del departamento de Español al Día, de la RAE, que pese a ello todavía no han perdido la serenidad y contestan imperturbables a las consultas: «Para su información, la variante vulgar *cocreta no figura ni ha figurado nunca en el diccionario académico». Algún día habrá que rendirles homenaje por su entereza, amén de por su buen hacer profesional.

Ocupa el tercer puesto etica, gracias a que la han privado de la tilde que como esdrújula le corresponde. El extravío se puede deber a la ignorancia, pero es más probable que responda al estilo de teclear que nos hemos creado gracias a los buscadores de Internet. Ocurre otro tanto con empatia, por empatía ‘sentimiento de identificación con algo o alguien’.

Le sigue sororidad, que fue objeto hasta de una campaña para su inclusión en el Diccionario. Es voz del feminismo y significa «hermanamiento entre mujeres, lo que propicia la alianza, confianza o reconocimiento que llevará a la emancipación y empoderamiento de todas las mujeres del mundo». Viene después resilencia, deformación de resiliencia, que sí está en el DLE.

Los que acusan a la Academia de cometer tropelías con el Diccionario van a buscar en él almondiga, además de almóndiga. Con tilde está en él desde la primera edición (1726), que ya decía: «... nuestra voz albóndiga, que algunos pronuncian almóndiga, corrompiendo mas su origen sin bastante fundamento». En la actual edición aparece esta variante de albóndiga con dos notas para despistados: «nombre desusado» y «usado como vulgar».

Que se busque en el Diccionario la palabra google (y en un mes fueron 4.485) da idea de lo que muchos creen que es un diccionario de lengua. Este top ten lo cierran agusto (no sabemos si es errata perpetrada al intentar escribir agosto o barbarismo por a gusto, al estilo de haber por a ver) y conciente, obra de los que no son concientes de que le falta una ese.

Esto es nivel.