Es la hora

Tamara Montero
Tamara Montero CUATRO VERDADES

OPINIÓN

Richard Cartwright

Es la hora. Ha llegado el momento. Ni un minuto más de silencio. Hay que levantar la voz y decirlo: por el mismo trabajo cobramos menos. Es la hora de que se haga público, de que se hagan eco los medios. A Mira Sorvino le hundió su carrera porque dijo que no. Que no la volviesen a contratar en una gran producción fue la venganza del cerdo. Llegó el momento. De dejar de callar. De que las palabras no se las lleve el viento. Aunque Grey era su apellido y Grey salía en los títulos de crédito, la amenazaban con que tenían a Patrick Dempsey, su marido en la serie, cuando Ellen Pompeo, por seguir siendo Meredith Grey, pedía más dinero. Basta ya. Es la hora. Que se escuche bien claro. Alcemos la voz. Porque ya ha pasado suficiente tiempo. Por fin, después de décadas de lucha, ya no miran hacia otro lado cuando Dylan Farrow relata su particular infierno. Hasta aquí. El momento es nuestro. Reclamemos lo que nos pertenece. Reclamemos lo que es nuestro. Es la hora. Ha llegado el momento. Se acabó callar. Se acabó la vergüenza. Intentar olvidarlo aunque te devore por dentro. Se acabó. Nunca más. Nunca más sentirse culpable. Pensar que quizá lo hemos provocado. Que lo que hicimos podríamos no haberlo hecho. Que no se repita. No tener que volver a transigir, a decir que sí acorraladas por el miedo. El tiempo apremia. Ha llegado la hora. Porque desde ahora el tiempo nos pertenece. Es nuestro tiempo.