Matices, legalidad, templanza

Uxio Labarta
Uxío Labarta CODEX FLORIAE

OPINIÓN

13 oct 2017 . Actualizado a las 07:51 h.

Cataluña destemplada, España entera también. Luego de la extraña sesión del martes pasado en el hemiciclo del Parlamento de Cataluña y salones anejos, reconozco que además de que el mal gobierno es un vulgar negocio de los hombres, parece también ser una extraña metafísica. Al menos para ese enredado mundo de Junts pel Sí y sus acompañantes, de una promovida sociedad civil independentista, llámese esta ANC u Òmnium Cultural.

No les oculto que me contaba entre los que no deseaban que la sesión convocada por la presidenta Forcadell incurriera en mayores desmanes. Recibí por tanto con alivio el tremendo enredo que nos creó Puigdemont, por más que haya sido desolador no solo el teatrillo de la firma paralela de unos auto proclamados como «legítimos representantes del pueblo de Cataluña», al parecer en exclusiva y con desprecio de los otros, sino también el comportamiento antidemocrático que el independentismo viene desarrollando desde las sesiones parlamentarias del 6 y 7 de septiembre, con sus secuelas. Incluida la pirueta, con desprecio de la legalidad, escenificada en la comparecencia del martes. Recibí también con agrado la intervención de Iceta y los tonos templados de populares y comunes.

Lo sucedido probablemente hubiera sido distinto sin aquel nítido discurso del Rey sobre el quebranto de la legalidad por los soberanistas, sin la importante manifestación en Cataluña de los catalanes contrarios a la independencia y sin el mensaje de síntesis de sus posiciones pronunciado por Josep Borrell. También sin las tomas de posición de empresas y bancos contrarios a la declaración de independencia, la solicitud realizada por Donald Tusk, presidente del Consejo de Europa, y sin la capacidad de acuerdo entre Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, junto a Ciudadanos, sobre la respuesta al quebranto de la legalidad.

Reconozco, pues, que la extraña situación creada el martes en el Parlamento de Cataluña ha permitido un matiz templado en la decisión del Consejo de Ministros. Matiz mantenido en la declaración posterior de Mariano Rajoy anunciando el acuerdo de realizar el requerimiento a Puigdemont previo a otras actuaciones, y también en la posición manifestada por otros miembros del Gobierno. Y no es menor la importancia que percibiendo este matiz ha tenido el pronunciamiento del propio PSC, en boca de Miquel Iceta o Núria Marín, reforzando la posición del PSOE y de Pedro Sánchez alineándose con el Gobierno y con Rajoy, para solicitar a Puigdemont que «aclare negro sobre blanco qué es lo que aconteció en el Parlamento catalán» y la vuelta a la legalidad democrática. Templanza mantenida por Mariano Rajoy en su comparecencia a petición propia en el Congreso.

Añádase a ello el acuerdo alcanzado entre Mariano Rajoy y Pedro Sánchez para abrir el camino de una reforma constitucional, de la ley a la ley, y quizá se confirme que hay caminos que recorrer para resolver esta grave crisis. Legalidad, matices y templanza. Para impedir insensateces que enardecen sentimientos.