Sí. Ha llegado el momento. Hablemos. Hablemos de cómo lo que menos interesa es que nos cuenten lo que realmente pasa. Aunque no sea lo que nosotros queremos. Hablemos. Hablemos de la misma fotografía siendo un premio Pulizter y una burda manipulación al mismo tiempo. No queda otra. Ha llegado la hora. Hablemos. Hablemos de cómo cerramos los ojos y nos negamos a escuchar lo que no nos interesa. De cómo ignoramos lo que no nos gusta. De cómo algo no existe si no sale en nuestro muro. Si nosotros no queremos. No hay más remedio. Ante todo esto, hablemos. Hablemos de la epidemia de sordera que nos está consumiendo. De que no nos escuchamos. De que entendemos lo que nos da la gana. Solo para que coincida con nuestros propios argumentos. Hablemos. Hablemos de cómo somos incapaces de hablar con aquellos con los que no estamos de acuerdo. Claro que sí. Es muy necesario. Es la hora. La hora de que hablemos. De que no todo lo que sale en las redes sociales es lo que ocurre en la calle. Y que no todo lo que ocurre en la calle aparece en un post. En 140 caracteres. O merece que se retransmita en directo. Hablemos. Hablemos de esa palabra. En la que todos caemos. De la posverdad. De cómo no nos enfrentamos a ese otro mundo. Que no comprendemos. Hace mucha falta. Abrir los ojos. Dejar de hacernos los sordos. Hablemos. Informémonos.
Comentarios