La paradoja

Tamara Montero
Tamara Montero CUATRO VERDADES

OPINIÓN

El más grande festival de cine está inmerso en una paradoja. Lo ha dicho él. Mastodóntico. Enorme. Gigante. El director mayúsculo. La creatividad exorbitante. El cine desmesurado. El presidente del jurado. El colosal Almodóvar. Cannes está bajo amenaza. Es un absurdo. Una contradicción. Un disparate. Que quede claro. Lo dicen los que saben. Los que entienden de verdad el cine. Sí. El tamaño importa. Es lo único que importa. Porque las grandes películas no caben en pantallas pequeñas. ¿Cómo es posible? ¿Desde cuando Internet alberga obras maestras?

Por favor. Seamos serios. El catálogo de una plataforma de streaming no puede ofrecer grandezas. Que se imponga la cordura. Emitamos un comunicado. ¿Qué decimos? Que somos la resistencia. Que no. Que el que quiera la Palma, que pase por la piedra. Que no vale con poner a disposición de cualquiera con una conexión a la Red una buena película. Ahí no hay obras maestras. Que a partir del próximo año, hay que exhibir en salas francesas. Ya vale de experimentos con gaseosa. Que tenemos el enemigo a las puertas.

¿Te lo puedes creer? Una película de Netflix. Netflix. En Cannes. Donde todavía creíamos que se guardaban las formas. Y lo que es peor. Una película que es buena. Que a la gente le gusta. Y que no está en cartelera. Por favor, estamos siendo amenazados. Maldita tecnología. Esto es culpa de los millennials. Acaban con todo. El gran festival está siendo atacado por la gran paradoja. Grandes películas en pantallas pequeñas. Un sacrilegio. Una vergüenza. ¿Qué será lo siguiente? ¿Que todos puedan ver la cinta ganadora? ¿Miles de títulos por una suscripción irrisoria? ¿Democratizar la cultura? Guardemos la esencia. No pueden vencernos. El siglo XXI aquí no llega. Emite el comunicado. No esperes otra hora. Lo esencial no es que se vea buen cine. Lo que importa es el tamaño. Sí. El tamaño. El tamaño importa.