Donald Trump, en plena pataleta contra los medios de comunicación, decide que no va a ir a la cena de corresponsales. El último presidente que había faltado fue Ronald Reagan en 1981. Le habían disparado. Hechos alternativos: Donald Trump está a la altura del cargo que ostenta y acude a la cena. Es capaz de reírse de sí mismo en su discurso.
Donald Trump, en plena pataleta contra Hollywood, decide contraprogramar la ceremonia de los Oscar. Se le ocurre que si está en el baile de los gobernadores, no tendrá que escuchar discursos contra él desde Los Angeles. Hechos alternativos: Donald Trump está a la altura del cargo que ostenta y ve la ceremonia desde la Casa Blanca. Es capaz de encajar los discursos contra él, sus promesas electorales y sus últimas ocurrencias. Por supuesto, su Twitter permanece en silencio durante toda la noche.
Donald Trump, en plena pataleta contra los que le llevan la contraria, decide vetar la entrada de periódicos y televisiones que no publican lo que a él le gusta. La CNN, el New York Times, Los Angeles Times y Buzzfeed, entre otros, se queda fuera de la rueda de prensa. Los medios califican la decisión como una payasada. Hechos alternativos: Donald Trump está a la altura del cargo que ostenta y respeta hasta las últimas consecuencias la libertad de prensa. Sin insultos y sin rabietas, responde a lo que publican grandes medios sobre lo que ocurre en su administración. Por supuesto, nadie es vetado de las ruedas de prensa en la Casa Blanca.
Donald Trump en plena pataleta contra el mundo, dice que el FBI es un chiste, que va a construir un muro de miles de kilómetros para aislarse de su país vecino, que habrá deportaciones masivas de inmigrantes y le dice al poder judicial que se verán las caras en los juzgados después de que paralicen su orden de vetar la entrada de ciudadanos de siete países de mayoría musulmana. Hechos alternativos: Donald Trump se comporta, de una santa vez, como un adulto. Y como el presidente de los Estados Unidos.