Causas

José Francisco Sánchez Sánchez
Paco Sánchez EN LA CUERDA FLOJA

OPINIÓN

26 nov 2016 . Actualizado a las 10:44 h.

Si le preguntamos a cualquiera por las causas de la violencia contra la mujer, las respuestas apuntarán a un problema de nuestra ancestral cultura machista, perpetuada mediante lo que se ha dado en llamar «familia tradicional», reforzada por prejuicios cristianos. Es el mensaje que una y otra vez repiten los medios entera o parcialmente. Es el mensaje que interesa, a despecho de los datos, y por eso se omiten cuando de este asunto se trata. ¿Se producen más casos de violencia entre los casados, los no casados o los divorciados? ¡Glup! Y de entre los casados, ¿se dan más muertes violentas entre los casados por lo civil o por lo religioso? ¡Glup! Y con respecto a nuestra ancestral cultura machista, ¿se dan más casos entre los autóctonos o entre los inmigrantes de otras culturas? No voy a repetir el ¡glup! No sería políticamente correcto. Quizá por eso, casi nadie evoca ya la violencia masiva contra las mujeres perpetrada hace menos de un año en Alemania. Y por fin, ¿cómo se explica que nuestros adolescentes, tantos de ellos nacidos fuera del matrimonio y criados ya en el permisivismo, resulten más violentos y controladores que sus padres?

Más preguntas: ¿la violencia contra las mujeres está siendo mayor que la violencia contra los niños o contra los ancianos? ¿Por qué estas últimas carecen de una relevancia comparable en la discusión pública? ¿Hay algún nexo entre los tres tipos de violencia? Parece que sí lo hay, y que juega como uno de los elementos cruciales, de nuevo, la solidez y estabilidad de la estructura familiar.

Entonces, volvamos al principio con una última pregunta, ¿por qué no intentamos, de verdad, parar tantas muertes en vez de instrumentalizarlas?

@pacosanchez