Lo que quieren ser los niños

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

15 nov 2016 . Actualizado a las 08:33 h.

Está aquel reportaje televisivo en el que los niños preferían ser contrabandistas o narcotraficantes antes que policías. Hoy en día los hay que dicen que quieren ser políticos y añaden con toda su inocencia el relato de noticias o comentarios que oyen en casa: «Porque no hacen nada y ganan mucho dinero». Está el niño que lo tiene claro y lo de ser futbolista le parece una parida, cómo hemos cambiado, pero tiene nítido que quiere ser youtuber. Están los que dudan con otro baño de maravillosa inocencia: «Yo quiero ser químico. Y también humorista y futbolista». Todo junto. Algunas respuestas, escuchadas o buscadas en el océano de Internet, son espectaculares, como solo lo saben ser nuestros locos pequeños. Atentos a esta que encadena un chaval con la vida ya clasificada: «Primero, quiero tener novia. Segundo, besarla. Y tercero, dominar el mundo». No sé si cree que, al besarla, pasa a dominar el mundo. No está nada mal el que aporta una propuesta que podía ser un ensayo filosófico sobre el capitalismo a la altura de Slavoj Zizek: «Quiero ser cliente de una tienda». Así, sin más. Cliente de una tienda es un resumen de lo que en el fondo somos y ni siquiera lo sabemos. Otro no es menos filosófico que su compañero y dice que quiere «ser alguien que se queda en casa a no hacer nada». Estas salidas se dan sobre todo en Occidente, no en otros lugares del planeta donde ser niño es una tortura terrible, sometidos a trabajos de esclavos y a todo tipo de explotación. Pero volvamos al humor de la mano de los locos bajitos: «Cuando crezca, quiero pasar a ser un perro» o «cuando crezca, quiero ser un buzón». Y está la respuesta más reciente. «Yo quiero ser de mayor Trump». El niño tiene ocho años y en seguida le preguntas: «¿Quién es Trump?». «El jefe del mundo», contesta. Otro, que desea ser amo del universo. «¿Dónde oíste eso?», insistes. Dice: «En casa». Cuidado con los niños, que lo repiten todo.