Ya nadie pelea por el mando

Sandra Faginas Souto
Sandra Faginas MIRA Y VERÁS

OPINIÓN

La noticia ha saltado justo después de la debacle socialista, pero tiene otra enjundia, aunque de vital importancia para las familias. Esa escena clásica en la que uno se sienta en el sofá y domina al resto con el mando en la mano va a pasar a la historia. No sé lo que sucede en otras casas, pero en las que hay hijos, sobre todo adolescentes, la realidad es que nos hemos configurado en tantos dispositivos como personas para ver lo que nos da la gana a cualquier hora. Así que cada uno se aísla en su «parrilla personal» sin comerle espacio al otro. Se han terminado esas maneras impositivas en que uno se atrincheraba en la exclusividad del poder condicionando al resto: «Aquí se ve el fútbol», «aquí se ve esta serie» o «aquí se ve el debate político». Ni peleas, ni comentarios ni risas en común, nada de nada. La tendencia va por otro lado: cada uno coge su tableta, su ordenador, su televisión y deja de darle el coñazo al de al lado. Y ojo, que a eso se suma la conclusión de un reciente estudio (no sé si derivado de los nuevos modos), según el cual, cada vez hacemos menos zapping. El mando ya no se lleva ni siquiera para darnos el gusto del entretenimiento. Nos conformamos con lo que nos viene dado y preferimos la comodidad de lo que nos ofrece la cadena en cuestión a la desequilibrante tensión de darle al botón. Por lo que pueda pasar. Con lo bonito que eran las sobremesas alporizadas en la discusión por haber visto lo mismo al mismo tiempo. Pero el dedo nos marca otra distancia. Nos hemos hecho tanto a la molicie del confort que tampoco en la televisión estamos por el cambio.