La hora de la verdad de Rajoy

Enrique Clemente Navarro
Enrique Clemente LA MIRADA

OPINIÓN

Llega la hora de la verdad para Mariano Rajoy. Ya no valen supuestas jugadas maestras, trucos de prestidigitador o regates a la Constitución para evitar someterse a la investidura. Ahora está obligado a negociar en serio para recabar apoyos a su Gobierno, algo que no hizo tras el 20D ni ha hecho después del 26J. En todo este tiempo no ha logrado sumar un solo diputado más a los suyos, ni siquiera se ha acercado al partido ideológicamente más afín, Ciudadanos, principalmente porque ni siquiera lo ha intentado. Su táctica ha sido esperar una abstención del PSOE que le saliera gratis o un sí de Albert Rivera que moviera a los socialistas a facilitarle la presidencia. No ha puesto sobre la mesa una oferta concreta más allá de su propio programa electoral. Es decir, ha pretendido una operación política de coste cero para él, sin cesiones ni renuncias, como si aún tuviera mayoría absoluta. Hemos escuchado y leído múltiples declaraciones y análisis que echan la culpa del bloqueo en exclusiva a Pedro Sánchez y, en menor medida, a Rivera. Pero cabe preguntarse por qué Rajoy no ha cosechado un solo respaldo, en definitiva por qué todos los partidos se resisten de forma numantina a pactar con él. Tan solo juega a trasladar toda la responsabilidad de que pueda haber unas terceras elecciones al PSOE, al que exige la abstención a cambio de nada y antes incluso de pactar con Ciudadanos. Esta semana será importante para comprobar qué está dispuesto a negociar Rajoy. O no. Puede que mantenga la estrategia de esperar que el voto a favor de la formación naranja y la subsiguiente abstención socialista le caigan del cielo. Tras aceptar el encargo del rey, que conlleva ir a la investidura, la iniciativa y la responsabilidad son suyas.