Pero ¿qué Iglesias gobernaría si llegase a gobernar?

Roberto Blanco Valdés
Roberto L. Blanco Valdés EL OJO PÚBLICO

OPINIÓN

A la vista de lo que pronostican las encuestas parece obvio que los socialistas se verán, como en diciembre, abocados a elegir entre apoyar un Gobierno transversal de la izquierda, el centro y la derecha, fruto de la suma de los escaños del PP, Ciudadanos y el PSOE; o uno de extrema izquierda (Unidos Podemos) que, entonces liderado por Sánchez, ahora colocaría en una posición claramente subordinada a los propios socialistas.

A la hora de adoptar tan endemoniada decisión no parece irrelevante que el PSOE tenga en cuenta que la primera opción representaría a una clarísima mayoría del país (no menos de entre el 60 % y 65 % de los votos y de entre 220 y 240 diputados) mientras que la segunda rompería España en dos mitades. Pero no se trata solo de eso. Quien sustituya a Sánchez (pues si hay sorpasso Sánchez caerá la misma noche electoral) deberá tener en cuenta que hacer presidente al líder de Podemos supondría una decisión tomada a ciegas, pues nadie sabe qué Iglesias sería el que llegase a la Moncloa.

¿El Iglesias abanderado del movimiento del 15M, que tachó a la transición de entreguismo a los herederos del franquismo y traición al pueblo o el que proclama que «la Constitución de 1978 supuso un avance democrático sin precedentes en nuestro país»? ¿El Iglesias izquierdista y antisistema, colaborador del chavismo, o el que defiende que distinguir «entre izquierda y derecha es una estafa», pues la política enfrenta ahora a los de abajo y los de arriba, es decir, «oligarquía frente a ciudadanía», «pueblo contra la casta»? ¿El Iglesias que consideró la integración europea una subordinación colonial a los intereses de las grandes potencias y el capitalismo neoliberal o el que postula la mera reforma de la UE? ¿El Iglesias que pretendía abandonar el euro o el que afirma que «la moneda única es ineludible»? ¿El Iglesias que proclama su patriotismo español o el que considera que Galicia, Cataluña y el País Vasco tienen un derecho a la autodeterminación que deben poder ejercer a través de un referendo?

Sí, en efecto, ¿qué Pablo Iglesias? ¿El que defendía en el programa para las europeas respecto de la gestión de la deuda, la renta básica o la jubilación posiciones sustancialmente diferentes a las mantenidas poco después, sobre esos temas, en su programa para las elecciones generales? (Véase mi trabajo Fuerzas emergentes y fuerzas tradicionales en la democracia española, publicado en Revista de Libros: http://www.revistadelibros.com/discusion/fuerzas-emergentes-podemos-y-ciudadanos).

No: Pablo Iglesias no resulta persona de fiar: perifrásticamente hablando es un transformista y siendo claros, un marxista, pero de los de Groucho Marx cuando decía: «Estos son mis principios, pero si a usted no le gustan tengo otros». El PSOE debe meditar seriamente cómo utilizará los escaños que le queden tras el doble zarpazo de Podemos: pues hacer presidente a Pablo Iglesias podría convertirlo en el único partido en el planeta destruido por quien se llama igual que su heroico fundador.