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¿Te pueden multar por conducir con chanclas?

José Manuel Pan
José Manuel Pan REDACCIÓN / LA VOZ

INFORMACIÓN

No está expresamente prohibido, pero un agente puede denunciar si detecta que llevar chanclas limita la libertad de movimientos del conductor o genera un peligro para el tráfico

09 jul 2019 . Actualizado a las 23:10 h.

«El padre de una amiga murió por conducir con chanclas. Se le resbaló el pie. Es peligroso conducir con un calzado inapropiado». «Yo he conducido toda mi vida en verano con chanclas y nunca he sentido que no tenga libertad de movimientos. No entiendo esta norma y tampoco me queda claro si me pueden sancionar o no». Son dos testimonios contrapuestos a una misma pregunta: ¿Te pueden denunciar por conducir con chanclas? La respuesta no es definitiva, porque admite matices, como muchas normas relacionadas con el tráfico. Pero si hay que dar una, esta es afirmativa: sí que te pueden denunciar por conducir con chanclas.

Es cierto que no está prohibido expresamente en ninguna normativa, sin embargo hay tres artículos del Reglamento General de Circulación que obligan al conductor a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente en la conducción; así como cuidar la posición adecuada y que la mantengan el resto de los pasajeros, y la adecuada colocación de los objetos o animales transportados. Por tanto, si un agente detecta que conducir con chanclas o descalzo ha causado una limitación de movimientos del conductor, ha dificultado el control del vehículo o ha generado un peligro, podrá denunciar al conductor, que será sancionado con una multa que va de 80 a 200 euros, en función de la gravedad de la infracción. 

Maquillarse, comer, beber o sacar el codo por la ventanilla

Lo mismo pasa con otras actividades al volante, como maquillarse, comer, beber o sacar el codo por la ventanilla. Esas acciones no son, por sí mismas, motivo de multa, pero sí pueden llegar a serlo si ponen en peligro la seguridad de la circulación.

Esas situaciones las aclaran un poco más desde la Unidad de Ordenación Normativa de la Dirección General de Tráfico: «La denuncia no se origina por comer, beber o ir descalzo, sino porque esa actividad concreta ha afectado a la seguridad de la conducción». Evidentemente, es el agente encargado de la vigilancia del tráfico el que tendrá que interpretar si hubo esos riesgos. 

Desde Tráfico apelan al sentido común al constatar que «no llevar zapatos hará más difícil el manejo de los pedales», del mismo modo que no usar camiseta puede causar graves heridas si se activa el cinturón de seguridad en caso de accidente o frenazo brusco.Y añaden que esas multas solo se ponen cuando hay un riesgo para el tráfico. Defiende esa misma tesis el teniente coronel Molano, jefe de la Guardia Civil de Tráfico de Galicia, que aseguraba en una entrevista en La Voz: «Cuando un guardia civil decide denunciar es porque ha visto una conducta grave que puede afectar a la conducción» .

El artículo del Reglamento General de Circulación que obliga a que el conductor sea siempre dueño del control del coche es como un cajón de sastre en el que caben todo tipo de infracciones relacionadas con las distracciones y con la falta de atención al volante. Además de las chanclas, estas son algunas infracciones que han sido denunciadas por agentes de la Guardia Civil de Tráfico y de las policías locales basándose en esa normativa. 

La visión sobre la carretera

Por girar la cabeza. La Policía Local de Poio denunció en una misma tarde a varios conductores por circular sin  mantener la atención permanente a la conducción «girando el cuello más de 45º perdiendo la visión sobre la vía».

Distracción al volante

Por darse un beso. Una patrulla de la Guardia Civil de Tráfico denunció a una conductora por darse un beso con su novio mientras iba al volante. La mujer no se lo podía creer, pero los agentes consideraron que ese beso alteró la «atención permanente» a la carretera. El motivo de la denuncia fue que «la conductora mantenía relaciones cariñosas con el acompañante». 

Pérdida de atención

Por leer un libro. Fue una de los casos más llamativos que se recuerdan y alcanzó gran repercusión en toda España. El helicóptero Pegasus de la DGT localizó en la N-VI, en Bergondo, a un conductor que iba leyendo un libro. Con la mano izquierda en el volante y la derecha pasando las hojas del libro, el conductor fue grabado por las potentes cámaras del Pegasus. «Nunca he visto nada igual», declaró el entonces jefe de la patrulla aérea de Tráfico en Galicia, Bernardo Cortijo. 

La peor distracción

Enviar un wasap. Está considerada como la peor distracción por el peligro que implica apartar la vista de la carretera durante unos segundos para mirar el móvil y enviar o recibir un wasap. Es una infracción muy grave y la DGT ya tiene preparada la reforma que elevará el castigo a los conductores sorprendidos manipulando el móvil, que perderán 6 puntos del carné cuando ese cambio sea aprobado por el Consejo de Ministros.