Authorization Required

This server could not verify that you are authorized to access the document requested. Either you supplied the wrong credentials (e.g., bad password), or your browser doesn't understand how to supply the credentials required.

Van der Poel agranda su leyenda con su segunda Paris-Roubaix

REDACCIÓN LA VOZ

DEPORTES

TERESA SUAREZ | EFE

El neerlandés, campeón del mundo en ruta, triunfó en el «Infierno del Norte» con una aplastante victoria en solitario

08 abr 2024 . Actualizado a las 09:05 h.

Una semana después de su triplete en el Tour de Flandes, el neerlandés Mathieu van der Poel (Alpecin Deceuninck), campeón del mundo en ruta, agrandó su leyenda con un aplastante triunfo en solitario en la 121.ª edición de la París-Roubaix, disputada a través de 259,7 kilómetros entre Compiègne y el velódromo de Roubaix, donde renovó el título del 2023.

Triplete en Flandes, doblete en Roubaix, a sus 29 años el ciclista de Kapellen logró su sexto monumento en la «clásica de las clásicas» fiel a un estilo demoledor que le hace ser un ciclista único en el pelotón mundial. Fue el rey del pavés, imponiendo su poderío en solitario en los 60 últimos kilómetros, donde inició el sendero de gloria.

La cabalgada le permitió llegar al mítico velódromo de Roubaix con tiempo para degustar su gesta, con un tiempo de cinco horas, 25 minutos y 58 segundos, a una media de 47,8 kilómetros por hora. Sus perseguidores terminaron la jornada a 2.57 minutos, con el belga Jasper Philipsen segundo haciendo doblete para el Alpecin. Tercero fue el danés Mads Pedersen (Lidl) y cuarto el alemán Nils Politt (UAE).

Control del Alpecin

«El Infierno del Norte» hizo honor a su nombre desde el inicio, con un ritmo elevado que hizo sufrir al pelotón, a la vez evitando la tradicional escapada condenada de antemano. Se sucedieron los ataques hasta el inicio de los tramos adoquinados, en los primeros 100 kilómetros, hasta llegar a Troisville.

El Alpecin de Van der Poel se encargó de que no cuajaran las aventuras, sobre todo si se incrustaba algún candidato, como el danés Kasper Asgreen en una de ellas. Una caída terminó con 20 corredores en el suelo, entre ellos Bettiol, Politt, Merlier y Jonathan Milan, quien debió retirarse.

El ogro despierta en Orches

La famosa y controvertida chicane del Bosque de Wallers se pasó sin incidentes y poco después Pedersen fue quien intentó romper la carrera desde lejos. Si Van der Poel puso la directa en Flandes a 50 de meta, en esta ocasión fue a 60, en el tramo de Orches. El campeón del mundo se despegó de sus rivales con una facilidad pasmosa, como si fuese en moto.

Un Van der Poel imparable

Van der Poel desafió a los caminos adoquinados que se crearon para comunicar los espacios agrícolas, ahora patrimonio del ciclismo mundial. El arcoíris ganaba intensidad a medida que se acercaba la meta. Pasó por el sector de Mons-en-Pévèle, 3 km de traqueteo, con más de un minuto de adelanto.

La brecha aumentaba a cada pedalada, producto de una superioridad aplastante. En Camphin-en-Pévèle, a 20 de meta, el crono marcaba una renta de 2.25 minutos, y en Carrefour de l’Arbre (2,1 kilómetros), último tramo de cinco estrellas, de 2.50. Tremendo ritmo, de ahí que llegara a meta con 20 minutos de adelanto respecto al horario previsto.