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Así se enfriarán los estadios en el Mundial de Catar

DEPORTES

Fenwick Iribarren Architects

Una tecnología de refrigeración permitirá mantener la temperatura en 26 grados tanto en el campo como en las gradas

16 nov 2022 . Actualizado a las 12:12 h.

Por primera vez en la historia del fútbol un Mundial se celebrará entre noviembre y diciembre. De otra forma, la competición más importante del deporte rey podría haberse convertido en un auténtico infierno para futbolistas y aficionados. Y es que el lugar elegido, Catar, es uno de los países más calurosos del planeta. En julio del 2010 se registró una temperatura máxima de 50,4 grados. Por si no fuera suficiente, la elevada humedad favorece que el calor sea completamente insufrible.

Varios factores provocan que las temperaturas sean extremadamente altas. El primero, su latitud. «Está situado en la latitud 25 grados norte, dentro del cinturón de anticiclones subtropicales que generan tiempo seco y elevadas temperaturas ya que la radiación solar es muy elevada», explica el meteorólogo Juan Taboada.

La influencia del Golfo Pérsico también acentúa el calor. «Es un mar bastante somero, con aguas muy cálidas y por tanto está muy sometido al proceso de evaporación. Además, los vientos predominantes son de componente norte. Por la posición en la que se encuentra el país, los vientos soplan de mar hacia tierra, canalizando aire húmedo», apunta Taboada.

Precisamente el factor más determinante es la humedad. La sensación térmica es un concepto subjetivo, pero lo cierto es que el organismo empieza a fallar en determinadas condiciones. «El cuerpo humano puede adaptarse a elevadas temperaturas si el ambiente es seco ya que uno de los mecanismos más importantes que usa nuestro cuerpo para refrescarse es la evaporación del sudor de nuestra piel. Pero si la humedad relativa es alta este mecanismo no puede funcionar y la adaptabilidad del metabolismo disminuye mucho. Si a la situación actual le sumamos algún grado y mantenemos la humedad porque también se puedan calentar las aguas del Golfo Pérsico, quizá haya ciertas situaciones que sean difícilmente soportables para el cuerpo humano», asegura.

Para evitar que el ambiente en los estadios sea incompatible con la práctica del deporte se han instalado modernos sistemas de refrigeración, una tecnología que Catar conoce muy bien. «Se ha recurrido a un método de climatización que consiste en unas centrales repartidas por todo el país donde se genera agua gélida preparada para crear aire frío, lo que permite la climatización de sus edificios», explica Mark Fenwick, director del Fenwick Iribarren Architects, un estudio de arquitectura español que ha participado en el diseño de tres estadios. «El agua fría que llega de la red pública se transforma en aire frío y se reparte por las instalaciones, por medio de conductos situados debajo de las gradas y del terreno de juego. El aire sale a través de perforaciones que existen bajo los asientos y en los frontales del campo», añade.

Esta tecnología de refrigeración permitirá que en el interior de los estadios el termómetro sea de 26 grados. «El aire exterior que entra en el estadio circula y regresa a la calle sin arrastrar al aire frío generado en su interior. Este sistema funciona en las cubiertas exteriores de los estadios Al Thumana y Education City. Las principales dificultades han surgido a la hora de generar aire frío y reconducir el aire caliente, por lo que hemos tenido que realizar numerosas canalizaciones, tanto en las gradas como en el terreno de juego, para asegurar una climatización óptima para el público y para los jugadores», reconoce Fenwick.

El único que no dispondrá de una tecnología para enfriar el aire será el 974 Stadium. «No incluye ningún sistema de climatización porque al tratarse del primer estadio desmontable del mundo, solo se usará en el país catarí durante la celebración del Mundial», matiza el arquitecto.

El ambiente exterior será como el verano en Ourense

Si bien es cierto que se sabe cómo suele ser el ambiente de Catar durante el invierno, nadie puede anticipar cuáles serán exactamente las condiciones durante las tres semanas que durará la competición. «Una cosa es el clima (lo que esperamos) y otra la meteorología (lo que realmente encontremos en este mes de noviembre y diciembre)», asegura Taboada.

Puede darse una configuración atmosférica que provoque que las temperaturas sean más altas que los valores habituales en este período del año. De hecho, esto pasa cada vez con más frecuencia. Basta con que suceda lo mismo que ha ocurrido en Europa en octubre para que el calor en Catar apriete mucho más de lo que esperan los aficionados que se desplacen al país.

Pase lo que pase, el invierno catarí no es sinónimo de frío como en las latitudes medias. Viene a ser igual que el lugar más caluroso de Galicia en el momento más cálido de todo el año.La temperatura media entre noviembre y diciembre es de unos 25 grados. «Además, la media de las máximas en noviembre oscila entre 30 y 31 grados, similar a la de Ourense en julio y agosto, pero con una humedad algo más elevada y, por tanto, una sensación de calor bastante más alta», advierte el meteorólogo gallego. En cuanto a las mínimas no suelen descender de los 24 grados. En cualquier caso, la misma tecnología que se usará para enfriar los estadios también permite refrescar las calles.

Catar dedica el 60 % de toda su energía para refrigerar. Su elevado consumo provoca que sea el país del mundo con más emisiones per cápita según datos del Banco Mundial. No deja de ser una paradoja que en el proceso de enfriamiento se libere una enorme cantidad de gases de efecto invernadero que calientan el planeta y que obligan a gastar más energía. Es el pez que muerde la cola.