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Brooks Koepka manda al estilo de Tiger Woods

P. A. L. LA VOZ

DEPORTES

El defensor del título del Campeonato de golf de la PGA fija un nuevo récord del campo Bethpage con 63 golpes en un partido en el que Woods sufrió varios altibajos

17 may 2019 . Actualizado a las 16:45 h.

Salió el sol, secó algo las calles y los greenes y el campo negro de Bethpage, en Long Island, se mostró tan fiero como los días anteriores, cuando la lluvia había alargado todavía más el recorrido de 6.800 metros que alberga el Campeonato de la PGA (Movistar Golf, 19.00). El nuevo segundo grande del año -pasa de agosto a mayo- se comportó como el viejo, el US Open. Un recorrido con un rough temible, y escasas oportunidades de birdie. Al hazard se fue directo el primer golpe de salida de Tiger Woods en el hoyo 10, el primero de su recorrido de ayer, su reaparición después de su gloriosa victoria en el Masters de Augusta. Un aviso de que lo que le esperaba era una faena delicada hasta terminar la jornada con una tarjeta de 70 golpes (+2), a nueve del líder, Brooks Koepka, un jugador notable durante 48 semanas al año, un competidor asombroso durante las cuatro de los grand slams. Por eso tiene más majors (el US Open de los años 2017 y 2018 y el último Campeonato de la PGA) que títulos convencionales del circuito americano.

Woods y Koepka compartieron partida. Y Koepka hizo de Woods, con siete birdies, e igualando el récord del campo en una tarjeta sin errores; y Woods jugó como Koepka durante gran parte del año: irregular, correcto sin más, con demasiados altibajos.

El putt salvó al Tigre de muchas situaciones comprometidas desde el doble bogey con el que abrió su partido en el hoyo 10, después de visitar el rough. En una jornada irregular, sacó a relucir su talento por momentos, como en su sobresaliente serie de birdie-birdie-par-eagle entre las calles 1 a la 4, que culminó un putt teledirigido a distancia como en sus mejores tiempos.

Pero el día fue de Koepka y su putt. Soberbio para embocar uno de 12 metros en el 10 (así se empieza un torneo) y otro de 10 en el hoyo 9 (así se termina una ronda). Su tarjeta de 63 supone la mejor de la historia de un campeón defensor del título del PGA.

Sergio García, con un pie fuera

La cruz la protagonizó Sergio García. En su grand slam número 80 de forma consecutiva, se dejó cuatro golpes sobre el par, una tarjeta que complica mucho su continuidad en el torneo. Lleva seis cortes seguidos fallados en los majors, y el peligro del séptimo ya acecha.

Al cierre de esta edición, con varias partidas todavía en juego, por detrás de Koepka el inglés Tommy Fleetwood (-3).