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El duelo más grande de la tierra

Colpisa

DEPORTES

YOAN VALAT | EFE

Nadal aspira a la undécima Copa de los Mosqueteros frente a Thiem, su mayor rival en arcilla

10 jun 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

A partir de las tres menos cuarto de esta tarde (televisado por DMax y Eurosport), Rafa Nadal busca lo que nadie en la historia ha estado ni relativamente cerca de conquistar. No pudo hacerlo Björn Borg, que se quedó en seis títulos en los Internacionales de Francia, ni el añejo Max Decugis, que ganó ocho veces el torneo entre 1903 y 1914. Lo único comparable serían los once títulos de Margaret Court, ganadora de 24 grand slam, en Australia entre 1960 y 1973, aunque la mayoría fueron previos a la Era Open.

Será la undécima consagración para el campeón español, protagonista de una inédita década de dominio, o el primer título grande para Dominic Thiem, su mayor rival en tierra en los últimos tiempos, el único capaz de derrotarle sobre polvo de ladrillo en la época reciente y quien, pese a haber sido nombrado sucesor del rey, aún no posee una corona que le acredite como tal. El austríaco, de 24 años, disputará su primera final de un grand slam en el escenario más complicado posible y el que muchos han definido como el reto definitivo en el tenis: encontrarse con Nadal en la Philippe Chatrier. Ni jugar con Federer en el pasto de Wimbledon, ni enfrentarse a Djokovic en Melbourne. Pocas cosas hay comparables a jugar una final en el Bois de Boulogne frente a quien ha reinado diez veces y busca una más.

Nadal, de 32 años, llega lanzado tras solo haber cedido un set en lo que va de torneo y haber atravesado un cuadro que no le supuso mayores problemas. Un año más, el número uno lució imbatible en la arcilla parisina, donde solo perdió dos partidos desde su primer título en el 2005: contra el sueco Robin Söderling en el 2009 y con el serbio Novak Djokovic como rival hace tres años.

Sin embargo, enfrente tendrá al único rival que lo derrotó en canchas lentas en las dos últimas temporadas. Thiem llega con ímpetu y un gran saque, pero un balance en contra de 6-3 en el historial de enfrentamientos. Eso sí, presume de sendas victorias en los dos últimos: hace unas semanas, en los cuartos de final de Madrid, el austríaco dio la sorpresa para vencer por 7-5 y 6-3, y, un año antes, en el Foro Itálico, había sido 6-4 y 6-3 también a favor del austríaco.

Pero fueron victorias al mejor de tres sets. La historia cambia cuando es a cinco, porque bajo esta premisa Nadal manda. El español ganó las dos veces que se enfrentaron en París, la última, la semifinal del año pasado, que el número uno ganó 6-3, 6-4 y 6-0. Un dato al que ayer también se refirió Carlos Moyà, extenista y entrenador del balear: «Mentalmente Thiem es un jugador que a cinco sets puede ofrecer más altibajos que Rafa por experiencia o por tipo de juego, de bastante riesgo, aunque es un jugador con tanta habilidad y tan bueno que el riesgo es menor. Pero a cinco sets la historia dice que Rafa tiene un gran recorrido y es por algo», manifestó.

Campeón de 16 grandes, Nadal tiene prisa por ampliar su récord en Roland Garros, allí donde la eternidad ya va asociada a su nombre.