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Las lágrimas de uno de los supervivientes del Chapecoense: «Tenemos que aprender a vivir»

Europa Press

DEPORTES

Un cambio de asiento en el último momento pudo haber salvado la vida del jugador del Chapecoense Alan Ruschel

17 dic 2016 . Actualizado a las 21:29 h.

El futbolista del Chapecoense brasileño Alan Ruschel, superviviente del accidente aéreo que sufrió su equipo en Colombia y en el que fallecieron 71 personas, cambió de asiento en el último minuto después de que un compañero de equipo le animara a sentarse junto a él, según afirmó el propio jugador este sábado.

El lateral del Chapecoense estaba sentado cerca de la parte trasera del avión cuando el directivo del club Cadu Gaúcho le animó a cambiar de asiento durante el viaje que les llevaba a jugar la ida de la final de la Copa Sudamericana ante el Atlético Nacional. «Cadu Gaúcho me pidió sentarme más adelante y dejar a los periodistas que se sentaran juntos atrás», dijo Ruschel a los periodistas en su primera rueda de prensa desde el accidente sucedido el pasado 28 de noviembre. «Yo no quería, pero entonces vi a (Jackson) Follman y él insistió en que me sentara a su lado», añadió.

«Sólo Dios puede explicar por qué sobreviví al accidente. Me agarró y me dio una segunda oportunidad», aseguró. Ruschel, de 27 años, fue uno de los seis supervivientes del avión, que se estrelló contra las montañas cerca de Medellín. El accidente acabó con la vida de 71 personas, incluyendo casi todo el equipo del Chapecoense, directivos y cuerpo técnico.

El portero Follman, uno de los mejores amigos de Ruschel en el equipo, también sobrevivió, pero le amputaron parte de su pierna. Ruschel fue trasladado este sábado en helicóptero medicalizado desde Sao Paulo a un hospital de Chapecó. «No recuerdo nada sobre el accidente», dijo Ruschel en el Arena Conda, el estadio del club. «Cuando me dijeron lo que había pasado, parecía un sueño, una pesadilla. Poco a poco me han ido contando lo que sucedió y estoy empezando a entenderlo», afirmó el jugador. «Intento no hablar del accidente, evito las noticias», aseguró.

El piloto del avión de LaMia ha sido acusado de despegar sin el combustible suficiente, y las autoridades bolivianas suspendieron la licencia de operación de la aerolínea y reemplazaron la dirección de su autoridad de aviación para asegurar una investigación transparente. Ruschel prometió volver a Colombia y encontrarse con sus doctores para celebrar una barbacoa, y se afirmó que visitará a cada una de las familias de sus compatriotas fallecidos, volviendo a la ciudad de Chapecó y continuando con la fisioterapia que necesita para ponerse en forma otra vez. «Como una lección, esta tragedia enseña que tienes que seguir viviendo», apuntó. «Debes aprovechar algunas cosas y portarte bien con los demás. Cuando llegué aquí hoy, tuve la sensación de que estaba viniendo a casa. Prometo dar mucha felicidad a este equipo. Con mucho esfuerzo y trabajo duro, voy a volver para jugar pronto», finalizó.

«Haré todo para volver a jugar»

«Haré de todo para volver a jugar al fútbol, con mucha paciencia (...) Calculé tres meses para calcificar la columna y ya pasó uno. Dos meses más para fortalecer la musculatura. Estoy sólo en el comienzo», dijo Ruschel en una conferencia de prensa en Chapecó, según informa el portal GloboEsporte.

Además, entre lágrimas, el jugador declaró: «No existen palabras para contar lo que estoy sintiendo. Es una mezcla grande de sentimientos: una alegría por estar aquí de nuevo (en el Arena Condá, estadio del Chapecoense) pero al mismo tiempo un luto por haber perdido tantos amigos». «En el momento en que cayó el avión -continuó-, Dios me puso en su regazo y me dijo que tenía más misiones en la tierra, por eso él no me llevó. La única explicación es la de los milagros: el de estar vivo y el de estar andando».