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Las gasolineras asturianas achacan el temor a nuevas subidas a «una psicosis ciudadana»: «Este petróleo ya estaba extraído»

Sergio M. Solís REDACCIÓN

ASTURIAS

Una trabajadora en una gasolinera, en una imagen de archivo.
Una trabajadora en una gasolinera, en una imagen de archivo. LAURA LEIRAS

Fernando Villa, presidente de Asvecar, denuncia que el mercado del combustible es «puramente especulativo»: «El ciudadano de a pie está totalmente abandonado e indefenso»

06 mar 2026 . Actualizado a las 18:05 h.

La escalada de la tensión en Oriente Medio, con Irán y la amenaza sobre el estrecho de Ormuz en el foco geopolítico, ha vuelto a activar los temores en los mercados energéticos y, de rebote, entre los conductores asturianos. En los últimos días se han repetido escenas de vehículos esperando turno para repostar ante el miedo a una nueva subida del precio de la gasolina y el gasóleo. Sin embargo, desde la patronal regional de estaciones de servicio llaman a la calma y denuncian un mercado «consentido» donde, a su juicio, pesa más la especulación que la realidad del suministro.

El presidente de la Asociación de Empresarios de Estaciones de Servicio de Asturias (Asvecar), Fernando Villa, sostiene que la actual escalada responde más a factores psicológicos que a problemas estructurales de abastecimiento. «Están subiendo los precios del barril sencillamente porque la gente quiere que suban. Ya no saben qué hacer con tanto petróleo y dónde meterlo, y ahora de golpe surge una situación determinada y suben», afirma. A su entender, se ha generado «un efecto de psicosis ciudadana; un medio de comunicación dice que va a haber subida y al final se genera esa psicosis. Todo el mundo va a repostar e incluso corren el riesgo de que las gasolineras se queden desabastecidas».

La referencia internacional, el Brent, cotiza actualmente en el entorno de los 82 dólares por barril. Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el impacto de las últimas subidas podría trasladarse a los surtidores con un alza de entre 8 y 10 céntimos por litro en las próximas semanas, aunque advierte de que ese efecto podría tardar hasta dos semanas en notarse si el crudo se mantiene estable. Por ahora, los incrementos han sido moderados. El lunes 23, antes de los últimos acontecimientos en Irán, la gasolina se situaba en 1,4712 euros por litro y el gasóleo en 1,4232. Una semana después, ambas referencias apenas habían subido alrededor de un céntimo y medio, hasta 1,4842 y 1,4387 euros por litro, respectivamente, en un movimiento que los analistas vinculan más al encarecimiento previo del Brent, de 65 a 70 dólares entre finales de enero y principios de febrero, que a la tensión reciente.

Villa insiste en que el mercado funciona con contratos y compras a futuro. «Los contratos de petróleo se firman de febrero a febrero. Estamos en un mercado puramente especulativo», señala. Recuerda además que existe un mercado de futuros a 60 días y que parte del crudo que se refina y vende actualmente fue adquirido hace semanas. «Sube el barril de petróleo por una supuesta guerra, pero ese producto ya estaba extraído y fuera de su sitio de extracción. ¿Por qué tiene que tener ese coste añadido cuando ya estaba sacado? Es un factor humano, la especulación», critica.

Desde Asvecar recalcan que las estaciones de servicio no fijan el precio del crudo ni operan con amplios márgenes. «Nosotros tenemos un margen fijo por litro. A mayor precio y mayor coste, el porcentaje de beneficio es menor. El problema es la cantidad financiera que tienes que mover para poder vender el mismo producto», explica su presidente, que advierte de que la situación golpea especialmente a los operadores independientes que compran en el mercado libre.

En este contexto, la patronal descarta que pueda recuperarse una bonificación generalizada como la de 20 céntimos aplicada en 2022 tras la invasión rusa de Ucrania. «No tiene sentido, ya lo pasan a los operadores. Además, para ellos es una ventaja: cuanto más valor tenga el producto en el mercado, más recaudación hay», sostiene Villa, en referencia al peso de los impuestos en el precio final.

La OCU recuerda que, más allá de la evolución del Brent, influyen otros factores como las decisiones de producción de la OPEP, la fortaleza del dólar, moneda en la que se comercia el crudo, y el comportamiento del mercado mayorista europeo. En todo caso, aconseja comparar precios entre estaciones, ya que estima que el ahorro puede alcanzar hasta un 19% en función de la gasolinera elegida.

Mientras tanto, el mensaje que trasladan los empresarios asturianos es de prudencia. «Obviamente, si alguien puede ahorrarse cinco euros hoy, no va a querer pagarlos dentro de cuatro días. Es normal. Pero al final se generan situaciones de miedo», resume Villa. Y lanza una reflexión más amplia: «La culpa es de quien sigue permitiendo este tipo de situaciones de mercado, donde alguien juega como le apetece y nadie le dice nada. Asumen que 'es el mercado'. El ciudadano de a pie está totalmente abandonado e indefenso».