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Los estancos, a salvo de la competencia

Susana Machargo
Susana D. Machargo REDACCIÓN

ASTURIAS

PACO RODRÍGUEZ

Los profesionales asturianos, con 405 expendedurías, descartan la liberalización del sector porque iría en contra de las políticas restrictivas de los últimos años

15 ene 2018 . Actualizado a las 11:26 h.

La publicidad, los impuestos, el diseño de las cajetillas, el contrabando,... La venta del tabaco en España convive desde hace décadas con la polémica. Es un mercado que mueve miles de millones al año pero que está muy cuestionado por el impacto directo que tiene sobre la salud. Dentro de esas controversias, una de las más recurrentes es la que cuestiona el monopolio. El sector no está liberalizado. Las expendedurías deben contar con una autorización previa de la administración y el número está limitado. Esta misma semana un informe de la Comisión Nacional de los Mercado y la Competencia (CNMC) volvía a recomendar poner fin al monopolio. Los empresarios asturianos acogen la noticia entre la incredulidad y el enfado. En primer lugar, explican que es un globo sonda que se lanza de forma periódica. En segundo término, dudan que pueda prosperar, fundamentalmente, porque choca de manera directa con todas las políticas que está llevando a cabo el Gobierno. «Liberalizar un sector tiene que como objetivo fomentar la competencia, que haya más empresas, y también que se reduzcan los precios. En el caso del tabaco esto no puede ser. ¿Qué diría Sanidad?», cuestiona Fermín Franco, presidente de la asociación de estanqueros del Principado.

Asturias cuenta en la actualidad con un total de 405 expendedurías, entre los generalistas y los que cuentan con otra actividad complementaria, que son los que suelen estar abiertos en la zona rural y que no pueden subsistir únicamente con la venta de tabaco. En ese caso, suelen convivir con bares o con tiendas o con bares-tienda. Aunque no existe un estudio oficial sobre trabajadores, la asociación del Principado calcula que la plantilla supera los 800. Los más pequeños solo cuentan con un dependiente pero hay otros que tienen más contratados. La media que le atribuyen está ligeramente por encima de dos. 

El mercado mueve en Asturias casi 300 millones de euros al año. Hasta el 30 de noviembre, que son los últimos datos oficiales del Comisionado para el Mercado de Tabacos, refleja que en el Principado habían facturado 258,98 millones de euros, lo que supone 8,8 millones de euros menos que el año anterior. Las políticas de abandonos del tabaquismo han dejado altibajos en la caja. Hay menos fumadores pero el tabaco es más caro. De hecho, hace una década, antes de la última modificación de la ley, en Asturias se movieron 241 millones, es decir, 17 menos que en los once primeros meses de 2017.

Fermín Franco no cree que el informe de Competencia tenga demasiado recorrido. Explica que es un organismo que puede emitir informes consultivos, no vinculantes, y que esa ha sido su labor en este caso. España tuvo que hacer una transposición de una ley Europea en materia sanitaria vinculada con el tabaco, lo que supone una adaptación de la normativa nacional. En concreto, era para imponer nuevas restricciones al cigarrillo electrónico. El procedimiento exige que se reclamen una serie de informes, uno de ellos este de Competencia que ahora emerge. Eso sucedió después del verano. La ley ya está ajustado. Así que Franco se pregunta por qué vuelve a publicarse meses después, fuera de tiempo y de contexto.

No cree que tenga recorrido porque supondría un cambio de 180 grados en la política del Gobierno. La liberalización fomenta la competencia y la venta, la bajada de precios,... «Justo lo contrario de todo lo que llevan años haciendo», explica el presidente de los estanqueros del Principado. En breve se implantarán nuevas medidas para la trazabilidad. Esto supone implantar un código en las cajetillas que permita saber su recorrido desde el origen. Entiende que es un proceso lógico, que concuerda con la política de control, por lo que no habrá mayores problemas. «El resto son opiniones que se pueden tener en cuenta», termina.