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La droga lleva a la indigencia a casi un millar de asturianos

Susana Machargo
Susana D. Machargo REDACCIÓN

ASTURIAS

MARCOS MÍGUEZ

Casi 8.000 adictos trata cada año de desengancharse. Los centros de salud mental y las unidades de tratamiento de toxicomanías concentran la mayoría de los pacientes

10 sep 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

El consumo de drogas ha dejado en la indigencia a casi un millar de asturianos que se ven obligados a recurrir a centros de emergencia social. No son las únicas víctimas de las adicciones en el Principado. Casi 8.000 inician cada año programas de desintoxicación de todo tipo, desde los habilitados por asociaciones especializadas, a los centros de salud mental, centros de día, unidades hospitalarias y comunidades terapéuticas. La comunidad dispone de una gran variedad de recursos con el objetivo de sacar del pozo a aquellos que tienen un problema con la sustancias. La gran mayoría lo tienen con las drogas legales. Cuatro de cada diez, con el alcohol. Le siguen la cocaína, los opiáceos y el cóctel de cocaína más alcohol. Si estos datos parecen alarmantes, más los son los que tienen que ver con menores. Casi 250 jóvenes entre 14 y 20 años con consumos problemáticos pasaron por diferentes programas.

Así aparece reflejado en la Memoria anual de actividades del Plan Regional de Drogas, correspondiente al año 20015, que acaba de publicar la Consejería de Sanidad. Este trabajo reconoce que el alcohol es la sustancia que más personas lleva a tratamiento de desintoxicación y deshabituación, independientemente del sexo, aunque su prevalencia es mayor en mujeres. Casi la mitad de las que pasan por alguno de los recursos es por su dependencia con el alcohol. Del resto, destaca la cocaína y los opiáceos. También cita el policonsumo de alcohol y cocaína que califica como «comprensible» ya que ambas aparecen por separado en los alto de la clasificación. El informe, por tanto, se refiere no a la cantidad de personas que consumen sino a aquellas que consumen y quieren dejarlo.

De todos los recursos asistenciales disponibles en el Principado, los primeros son los que se denominan de reducción del daño. Dentro de esta categoría, se encuentran los centros de emergencia social. De los cuatro en funcionamiento, tres están en Gijón y uno en Oviedo. Juntos atienden a casi un millar de asturianos que se encuentran en situación extrema. Siguen también en marcha los planes de intercambio de jeringuillas. Aunque pueda parecer que ya no son una prioridad en la lucha contra la droga y contra la transmisión de enfermedades, Cáritas, el Comité Ciudadano AntiSida y la asociación Nacai, distribuyeron el año pasado más de 6.000 a casi 3.000 adictos.

Los discutidos programas sustituvos de opiáceos también siguen funcionado. Más de 700 asturianos tomaron metadona en las cinco centros autorizados, además de las unidades móviles (metabús) y en las farmacias, que atendieron a 78 pacientes. La gran mayoría de los que utilizan la metadona son varones. En cuanto, al recurso que prefieren son esas unidades móviles.

Otro nivel diferente está en las terapias de desintoxicación. Los centros de primer nivel son los que prestan una atención ambulatoria, que incluye a los centos de salud mental, y los de cuatro colectivos, Proyecto Hombre, Amigos contra la Droga de Avilés, la Comunidad Terapéutica Arais y la Fundación Instituto Spiral. Este es el primer camino que cogen para deshabituarse. Casi 6.000 asturianos lo hicieron el año pasado. Para casos más graves o que necesitan otro tipo de ayuda y seguimiento, están los centros de día, las unidades hospitalarias y las comunidades terapéuticas. Todos estos recursos prestaron asistencia a más de un millar de personas en 2015.

Los que han conseguido desprenderse de sus adicciones tienen otro tipo de planes que les ayudan a emprender una nueva vida, son iniciativas que persiguen su reinserción social. Existen cuatro pisos de incorporación en los que se alojaron 42 exadictos en 2015. Otros 79 pasaron por el grupo de apoyo para enfermos alcohólicos rehabilitados y familias.