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Guardias civiles proponen incentivar con 1.000 euros a los agentes que no cojan vacaciones en verano

Pilar Campo OVIEDO

ASTURIAS

Fotografía de archivo de una pareja de la Guardia Civil entrando a un registro.
Fotografía de archivo de una pareja de la Guardia Civil entrando a un registro. JAUME SELLART | EFE

UGC considera que es una fórmula para reforzar las zonas turísticas. El colectivo diseña un plan para reordenar los 68 cuarteles actuales en solo 27 que permanecerían abiertos 24 horas los 365 días

21 ago 2016 . Actualizado a las 09:27 h.

La Unión de Guardias Civiles de Asturias (Unión GC) ha trasladado a la Dirección General una propuesta para  potenciar y mantener el mayor número de efectivos posibles en las plantillas destinadas a las zonas turísticas asturianas durante los meses de verano. Su iniciativa, a la que ha denominado Plan de Servicios Extraordinarios, consiste en  compensar económicamente al personal adscrito a los cuarteles ubicados en la costa que se comprometan a permanecer de servicio durante la época estival, comprendida entre el 15 de junio al 15 de septiembre. Con esta medida garantizan que las plantillas habituales no disminuyan en las fechas en que las localidades costeras multiplican su población. Un requisito imprescindible es que los propios agentes se acojan voluntariamente al plan. A cambio recibirían una cuantía económica fija que la Unión GC cuantifica en mil euros por persona.

La asociación profesional lleva ya cuatro años dando vueltas y perfeccionando la idea. Ha pulsado la opinión del colectivo y, una vez que obtuvo su visto bueno, dio traslado por escrito a la Dirección General. El secretario general de la Unión GC, Ramón Rodríguez Prendes, asegura que este año se analizó con los responsables de la institución y, en principio, apreció una buena receptividad en su planteamiento. «El Plan de Servicios Extraordinarios se iba a poner en marcha este año, pero cuando se acordó la Dirección General ya era muy precipitado, porque estábamos en el mes de mayo y la gente que pudiera estar interesada ya había perdido esos cinco meses como fechas probables para poder disfrutar esas vacaciones por adelantado». No obstante, calcula que una vez que desde la Dirección General se estudia y aprueba una propuesta cuenta con muchas probabilidades de que se pueda poner en marcha el próximo año.

Incentivos económicos «atractivos»

«Antes de proponer nuestra iniciativa a la Dirección General hicimos nuestra consulta entre la plantilla y hay mucha gente que estaría dispuesta a acogerse al Plan, sobre todo aquellas personas que tienen hijos que ya han superado la edad escolar, o no tienen hijos, están muy receptivos», corrobora. En otras ocasiones, los puestos han cubierto sus plantillas con personal concentrado en esas unidades que procedía de otras Comandancias y el problema que generaba, expone el secretario general, era que al no trabajar con anterioridad en esas zonas desconocía las particularidades de la zona y su incidencia delictiva. «Se trataba de gente que no conocía la dinámica de funcionamiento de esa unidad donde iba a trabajar, ignoraba la problemática de la zona y a veces ni siquiera conocía la Demarcación. Acompañaban a otro agente que era el veterano y mientras los que venían de fuera estaban cobrando unas dietas, el personal habitual que era el que sabía moverse por la zona, no las percibía y eso generaba conflictos a nivel interno». La clave, en su opinión, es conseguir que estén las mismas personas que trabajan durante el resto del año en las fechas de más afluencia turística que son los que pueden actuar con mayor eficacia.

Ramón Rodríguez Prendes.Ramón Rodríguez Prendes
Ramón Rodríguez Prendes

Ramón Rodríguez Prendes ve algún paralelismo con la iniciativa que  recientemente expresaba el secretario general del Sindicato Unificado de Policía (SUP), Matías Castaño, quien planteaba la posibilidad de incentivar a los agentes que también renunciaran a sus vacaciones de verano, si bien su propuesta presentaba unas connotaciones diferentes, al restringir la propuesta al personal oriundo del Principado que actualmente está destinado en otras comisarías fuera de la región. Prendes recuerda que su Plan de Servicios Extraordinarios lleva ya cuatro años de análisis y debates. La propuesta del SUP no sería extrapolable a la Guardia Civil. «Se corre el riesgo de que si se tratara únicamente de agentes asturianos destinados fuera de Asturias se estaría desvistiendo a un santo para vestir a otro porque cuando había estas concentraciones de verano lo que ocurría era que mandaban a un montón de gente a las zonas del Levante, a Andalucía e incluso a Asturias, y en sus comandancias de origen tenían que cerrar cuarteles en verano. Un efectivo en pleno verano se nota. Las unidades están bajo mínimos. Nuestra idea es no privar a nadie de su derecho a coger vacaciones en verano pero sí incentivar la renuncia, intentar ganar efectivos en época estival que es cuando más falta hace y que el incentivo sea lo suficientemente atractivo para que no se vayan en esa época del año».

Reestructuración de cuarteles

La Unión de Guardias Civiles de Asturias también ha hecho su bandera del Plan de Reestructuración del despliegue del cuerpo, que consiste en cerrar cuarteles y concentrar plantillas en unidades mayores. Asegura que la mayor resistencia a poner en práctica este plan proviene de los alcaldes: «Nosotros entendemos de  seguridad más que los alcaldes habitualmente, y cuando hablamos en estos términos es de eficacia del servicio que se logra poniendo el mayor número de gente en la calle, porque la labor preventiva de la pareja que esté en el puesto es disuasoria para el delincuente».

En Asturias hay actualmente 68 cuarteles. La propuesta de la asociación profesional pasa por suprimir 41, de forma que quedarían únicamente 27 puestos que, como mínimo, cada uno de ellos tendría 30 efectivos en cada plantilla. La media de efectivos por cuartel ronda aproximadamente la docena. Con la particularidad de que esas 27 unidades de despliegue estarían abiertas las 24 horas del día los 365 días del año,  frente a la situación actual donde el 90 por ciento de los cuarteles de la Guardia Civil están abiertos una media de cinco horas al día, en horario de 9 a 14 horas. La Unión GC propone que los 27 cuarteles en que finalmente quedara diseñado el despliegue estuvieran abiertos 24 horas, como servicio público, y en cada turno hubiera un mínimo de dos patrullas de Seguridad Ciudadana, que estarían coordinadas para que cualquier actuación que requiriera un refuerzo obtuviera una respuesta inmediata. Y ello permitiría tener toda la demarcación vigilada las 24 horas del día. «Lo que no tiene sentido es como pasa, a día de hoy, que haya cuarteles a una distancia de seis kilómetros. Si no tienes gente en la calle, ¿quién te va a echar una mano cuando necesitas apoyo? », inquiere Ramón Rodríguez Prendes. Y él mismo ofrece la respuesta: «Nadie», dice tajante. Argumenta que es fundamental que haya gente en la calle porque actualmente hay escasez de efectivos y si la pareja más cercana la tienes a una hora, en caso de necesitar su refuerzo «ya puedes esperar por ello», añade.

La falta de personal se puso de manifiesto este mismo verano cuando los puestos de Gijón y Arriondas quedaron bajo mínimos. «Gijón hasta hace tres días tuvo a cuatro efectivos trabajando y Arriondas solo a uno de servicio. No podemos trabajar así. La Dirección General está preocupada también porque a nivel nacional se han perdido casi diez mil efectivos. Y esto es consecuencia de una medida de ahorro del gobierno, donde no se reponían los efectivos que se jubilaban. La tasa de reposición era de un 10 por ciento. Si se jubilaban 1.700, se reponían 170. Eso, año a año, ha ido generando un déficit de personal increible. Es el que tenemos ahora sobre 9.500 y unos 200 en Asturias», denuncia. La convocatoria actual de oposiciones no va a mejorar las cifras, en opinión de Ramón Rodríguez Prendes, porque únicamente se van a reponer los efectivos que se van. «Los casi diez mil que se perdieron hasta ahora no se van a recuperar. Simplemente se va a mantener la pérdida que haya habido durante el año anterior».

Para la asociación profesional, la reestructuración del despliegue del Cuerpo es clave. Su secretario general califica de «barbaridad» que haya 2.500 cuarteles en todo el Estado. Una cifra que, según explica, supone un derroche económico porque «las instalaciones cuestan y su mantenimiento también. Además, supone un derroche de personal porque es personal desaprovechado», argumenta.