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Hallado en Marruecos el posible ancestro común de sapiens y neandertales

redacción LA VOZ

CON C DE CIENCIA Y CULTURA

Hamza Mehimdate

El análisis de unos fósiles de hace unos 773.000 años revelan que podrían ser de las poblaciones africanas anteriores al «Homo sapiens» más antiguo conocido y aportan pruebas del origen africano de nuestra especie

07 ene 2026 . Actualizado a las 19:16 h.

Un equipo internacional de científicos, liderado por el Instituto Max Planck y el Collège de France, ha revelado el análisis de nuevos fósiles humanos hallados en el yacimiento Thomas Quarry I, en Casablanca, que arrojan una luz inédita sobre los orígenes de nuestra especie.

Estos restos, que cuentan con una antigüedad de 773.000 años, se sitúan cronológicamente en la base misma del linaje que dio origen al Homo sapiens, a los neandertales y a los denisovanos. La precisión de esta datación, una de las más exactas jamás logradas para el Pleistoceno, ha sido posible gracias a un fenómeno geológico excepcional: la transición Matuyama-Brunhes. Este evento, que marca la última vez que los polos magnéticos de la Tierra se invirtieron, quedó «congelado» con una nitidez extraordinaria en los sedimentos de la cueva, permitiendo a los investigadores situar la existencia de estos homínidos en un marco temporal indiscutible.

El conjunto de fósiles recuperados, que incluye mandíbulas de adultos y de un niño, además de vértebras y dientes, revela a través de microtomografía computarizada un fascinante mosaico de rasgos físicos. Aunque estos individuos comparten ciertas características con el Homo antecessor hallado en Atapuerca (España), los análisis dentales confirman que se trata de una población distinta.

A diferencia de sus contemporáneos europeos, estos homínidos africanos carecen de las especializaciones que ya empezaban a mostrar los neandertales en Eurasia, lo que los convierte en los mejores candidatos actuales para representar a la población basal que dio origen al último ancestro común de todos los humanos modernos y los linajes euroasiáticos extintos.

Este hallazgo no solo refuerza la importancia del noroeste de África como un laboratorio evolutivo fundamental, sino que también desafía la idea del Sáhara como una barrera infranqueable. El estudio sugiere que, durante los periodos húmedos del Pleistoceno, esta región funcionó como un corredor que permitía el intercambio de poblaciones entre el norte y el sur de África, e incluso con el sur de Europa. Sin embargo, los datos también indican que hace 773.000 años las poblaciones de Marruecos y las de Atapuerca ya estaban claramente diferenciadas, lo que implica que la separación de sus caminos evolutivos ocurrió mucho antes de lo que se estimaba hasta ahora.

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Finalmente, el yacimiento ofrece detalles curiosos sobre el entorno en el que se preservaron estos restos. El hallazgo de un fémur con marcas de roeduras de carnívoros sugiere que la cueva pudo haber servido como guarida para grandes felinos o hienas prehistóricas. Este «festín» accidental permitió que los huesos terminaran protegidos bajo el sedimento, esperando durante cientos de miles de años a ser descubiertos para revelar uno de los misterios más profundos de la ascendencia humana.

El hallazgo ha sido bien recibido por parte de la comunidad que estudia la paleoantropología en España, líder a nivel internacional.

«Este estudio rellena un vacío clave del registro africano, justo cerca del intervalo en el que la genética sitúa la separación entre el linaje que acabará en Homo sapiens y el neandertal», señala Juan Ignacio Morales, investigador en el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social, en una reacción recogida por SMC España.

«Los homínidos de Casablanca podrían entenderse, en términos generales, como un equivalente africano de Homo antecessor, en el sentido de que ambos representarían formas evolucionadas de Homo erectus en dos extremos del Mediterráneo en fechas cercanas, con una anatomía que combina rasgos primitivos y modernos», declara el investigador.

La diferencia es que «Homo antecessor (Atapuerca) muestra rasgos que lo sitúan, en conjunto, más cerca de la trayectoria neandertal euroasiática, mientras que Casablanca se interpreta como más próximo a las poblaciones africanas que desembocarán en Homo sapiens», agrega Morales en una reacción al estudio.

«Estos resultados se relacionan con un tema que investigamos en Atapuerca: la separación evolutiva de neandertales y sapiens y el último antepasado común. Habrá que comparar estos nuevos restos norteafricanos con los fósiles de Homo antecessor en Atapuerca», dice Juan Luis Arsuaga, director científico del Museo de la Evolución Humana de Burgos, en declaraciones a SMC España