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Marcos Pérez, director de los Museos Científicos Coruñeses: «Aunque esté nublado, la experiencia será única porque durante el eclipse se hará de noche»

Yago Gantes REDACCIÓN / LA VOZ

CON C DE CIENCIA Y CULTURA

Marcos Pérez Maldonado, director de los Museos Científicos Coruñeses.
Marcos Pérez Maldonado, director de los Museos Científicos Coruñeses. CESAR QUIAN

La fase de totalidad del fenómeno cósmico durará poco más de un un minuto

12 ene 2026 . Actualizado a las 11:25 h.

El año 2026 acaba de comenzar, pero científicos y aficionados a la astronomía ya tienen marcada en el calendario una fecha clave: el 12 de agosto del 2026. Ese día, en una pequeña franja del territorio nacional —la que une Galicia con Baleares— se podrá presenciar un eclipse total de Sol, un fenómeno que no se observa en Galicia desde el 30 de agosto de 1905 —salvo en 1912, cuando apenas se vio en una franja de unos cien metros y a lo largo de unos dos kilómetros en la zona entre Valdeorras y Cacabelos—. La crónica de La Voz del día siguiente recogía que buena parte de los coruñeses «rompieron a aplausos» y describía cómo búhos y otras aves comenzaron a revolotear cuando el cielo se oscureció.

Ese instante de nocturnidad repentina es, precisamente, lo más impactante de un fenómeno como el que está por llegar. Por eso, a Marcos Pérez Maldonado (Vigo, 1970), director de los Museos Científicos Coruñeses, no le inquieta que el cielo pueda estar cubierto. «Aunque esté nublado, la experiencia será única porque se hará de noche», explica. Lo único que no se podría apreciar, añade, sería la corona solar, la capa más externa del Sol.

Maldonado lleva aguardando este momento desde hace casi treinta años. «Desde 1998 estoy esperando el 2026. Fue poco después de empezar a trabajar aquí, en el planetario de la Casa das Ciencias, cuando, hablando de eclipses, nos preguntamos cuándo sería el siguiente visible desde Galicia. Al comprobarlo, vimos que sería el 12 de agosto del 2026. Desde entonces, lo espero con muchísima ilusión», relata. Además, reconoce que nunca ha visto un fenómeno así: «Por circunstancias familiares y porque la mayoría han tenido lugar muy lejos, no he podido presenciar ninguno».

La próxima cita le pillará a pleno rendimiento laboral, algo que considera un lujo: «Poder trabajar y, al mismo tiempo, disfrutar de un eclipse total de Sol en tu propia ciudad es un privilegio». Menos entusiasmo le provoca la posibilidad de que también tenga que estar en el despacho durante el siguiente eclipse total visible desde el sur de España, el 2 de agosto del 2027: «Si ocurre como creo, me va a impresionar tanto el eclipse que entonces sí me dará un más de pereza estar en la oficina en el siguiente».

España vivirá en apenas tres años tres eclipses: dos totales —los ya mencionados— y uno anular, en el 2028. Una coincidencia excepcional que llevó al Gobierno a crear una comisión interministerial para planificar y coordinar las actuaciones.

Durante el primero, Galicia es uno de los mejores lugares del territorio español para observar el evento. «Aquí el Sol estará a 12 grados sobre el horizonte, más alto que en otros puntos como Mallorca, donde el final de la totalidad casi va a coincidir con la puesta de Sol», señala. Conviene recordar que A Coruña, Lugo y Ferrol son las únicas ciudades de la comunidad donde el eclipse solar será total.

«Lo mejor y más recomendable será ver el eclipse cerca de casa y no utilizar el coche para desplazarse»

Marcos Pérez Maldonado ya tiene elegido el lugar desde donde va a observar el eclipse: «Creo que lo veremos desde el Aquarium», asegura. La regla general es que será idóneo cualquier sitio que esté en la franja de totalidad del eclipse con el oeste despejado, «Por ejemplo, desde la Casa das Ciencias de A Coruña no será un buen sitio porque nos taparían los árboles», explica. «Qué el Sol esté a 12 grados hace referencia al ángulo que forma con el horizonte, siendo noventa el cénit», añade.

Un emplazamiento que cumple estos requisitos y que, además, tiene un valor simbólico, sería la fachada occidental de la torre de Hércules. Sin embargo, desde la institución que dirige se aconseja contemplar el fenómeno desde un lugar próximo al domicilio, al que se pueda acceder caminando, sobre todo si se acude con niños, y evitar el uso del coche. «El espectáculo será tan impresionante que no será necesario desplazarse a un entorno especial. Lo más recomendable es elegir un espacio cercano a casa, que no obligue a utilizar ni el vehículo privado ni, siquiera, el transporte público», afirma

Esta recomendación responde a la previsión de una elevada afluencia de personas, tanto visitantes internacionales y nacionales como desplazamientos internos de gallegos procedentes de zonas donde la ocultación no será completa. «Durante el verano, Galicia ya recibe numerosos turistas; además, en ciudades como Santiago, Ourense o en las Rías Baixas el eclipse será parcial, de modo que muchos residentes de esas áreas se trasladarán a la franja de totalidad», explica. «Por ejemplo, si desde A Coruña se opta por ir a Mera [una playa a 15 kilómetros de la ciudad] a mediodía, es posible que se presencie el eclipse desde la carretera», augura Maldonado.

Otro aspecto en el que insiste tiene que ver con el modo de observación. La primera alternativa que suele plantearse es la adquisición de gafas homologadas. En este sentido, el experto recuerda que deben descartarse radiografías, cristales de soldador u otros dispositivos no certificados: «Solo tenemos dos ojos», advierte. No obstante, desde los Museos Científicos Coruñeses se promoverá que la opción más segura, adecuada y sostenible sea seguir el evento mediante una retransmisión audiovisual visible en el teléfono móvil: «Es un sistema seguro que permite disfrutar del eclipse sin riesgos, sin perjudicar la vista y sin generar tantos residuos con las gafas», asegura.

Asimismo, destaca la conveniencia de compartir la experiencia. «Aunque la fase de totalidad es breve, el fenómeno se prolongará durante casi cuatro horas, por lo que la espera resultará mejor en compañía», concluye.