Authorization Required

This server could not verify that you are authorized to access the document requested. Either you supplied the wrong credentials (e.g., bad password), or your browser doesn't understand how to supply the credentials required.

La ciencia gallega se internacionaliza

Raúl Romar García
r. romar REDACCIÓN / LA VOZ

CON C DE CIENCIA Y CULTURA

Investigadores del Instituto Galego de Física de Altas Enerxías (IGFAE), uno de los dos centros gallegos con acreditación nacional de excelencia y con más científicos extranjeros
Investigadores del Instituto Galego de Física de Altas Enerxías (IGFAE), uno de los dos centros gallegos con acreditación nacional de excelencia y con más científicos extranjeros XOAN A. SOLER

Uno de cada tres nuevos investigadores incorporados al sistema procede del extranjero

22 sep 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

«Galicia es un buen lugar para investigar». Lo dice Yolanda Prezado, que el pasado año se incorporó al Cimus de la Universidade de Santiago tras desarrollar buena parte de su carrera en el CNRS de Francia, donde se convirtió en una de las referentes mundiales en el desarrollo de la protonterapia y de nuevas formas de radioterapia contra el cáncer.

Su camino, el de investigadores consolidados que han retornado a Galicia o que simplemente la han elegido para desarrollar su carrera profesional, es el que han seguido muchos otros científicos en los últimos años y que han empezado a consolidar a la comunidad como un referente en ámbitos como la biomedicina, la biotecnología o la computación y comunicación cuántico o inteligencia artificial. Es un nuevo escenario, que se ha venido sembrando paso a paso y que no ha pasado inadvertido para la revista Nature, una de las biblias de la ciencia, que este año situó a la comunidad como una «potencia emergente en investigación» y como un «centro de innovación en biomedicina y tecnología». Esta fue su radiografía de la situación: «La sinergia entre universidades públicas, centros de investigación, centros tecnológicos, polos de innovación digital, clústeres empresariales y empresas innovadoras, respaldadas por políticas gubernamentales proactivas, está posicionando a Galicia en el mapa científico». Destaca los programas desarrollados para la atracción y retorno de talento, como el Oportunius, lo que están permitiendo que «desarrollar una carrera investigadora y gratificante en Galicia nunca haya sido tan fácil».

Los datos objetivos también avalan un nuevo escenario que muestra una internacionalización cada vez mayor de la ciencia gallega. La red Cigus, conformada por diez centros de excelencia constituidos fundamentalmente por las tres universidades y que aglutinan a 1.600 profesionales, captó en el último año a 310 investigadores, de los que más de uno de cada tres, el 35,16 %, procedían del extranjero y el 46,45 % de fuera de la comunidad.

En los últimos años, desde que existen registros, el sistema de I+D+i de la comunidad incorporó a 2.219 profesionales cualificados del extranjero y a otros 1.135 del resto de España, que se suman a las 14.000 personas que se dedican a actividades de I+D en la comunidad, un 12 % más que el año anterior. «Fronte a narrativa da fuga de talento, os datos demostran que os centros de investigación galegos son capaces de atraer persoal altamente cualificado de todo o mundo, tanto nacional coma internacional, reforzando o seu papel como motores de excelencia científica e de proxección internacional, e xerando un ecosistema de investigación dinámico, competitivo e internacional que ofrece oportunidades para o talento local e tamén para profesionais doutras rexións e países», aseguran fuentes de la Consellería de Educación Ciencia, Universidades e Formación Profesional. O, lo que es lo mismo, «Galicia non só retén talento, senón que importa talento».

A esta dinámica han contribuido programas como el Oportunius, que ha permitido atraer a decenas de científicos de alto nivel que previamente han sido reconocidos con alguna de las ayudas del Consejo Europeo de Investigación (ERC) y que suponen un retorno de tres euros por cada uno invertido, pero también otros planes nacionales y autonómicos que han posibilitado el asentamiento de masa crítica. A ellos se sumará el programa de la Fundación Galtia, un organismo público que se constituirá en octubre y que a principios de año lanzará sus primeras ofertas para captar a 35 investigadores de máximo prestigio internacional, líderes en sus áreas.

Este buen momento se ha visto ratificado en los últimos meses con el reconocimiento de tres investigadoras gallegas —Cristina Blanco, Verónica Bolón y Beatriz Pelaz— con el Premio Nacional de Investigación para jóvenes o la reciente distinción al Cimus con el sello de excelencia nacional María de Maetzu, que se suma al ya logrado por el Igfae.

El camino está marcado, pero la ciencia gallega aun necesita más inversión, más masa crítica, menos burocracia, una mayor flexibilidad de sus centros y mayor conexión con las empresas. Todavía quedan deberes. 

«Lo más urgente es flexibilizar la gestión»

Luis Liz Marzán, uno de los científicos más citados del mundo en la última década, regresó a tiempo parcial a la Universidade de Vigo hace dos años después de ser fichado por el Gobierno vasco para dirigir el centro de investigación biomaGUNE, al que sigue adscrito. Entiende que en Galicia se está haciendo una apuesta por atraer talento, pero advierte que «no puede ser un esfuerzo puntual, se necesita que el esfuerzo sea a largo plazo».

«En mi opinión —apunta— siempre se ha podido hacer investigación de calidad en Galicia». Y lanza un mensaje: «Atraer talento siempre es difícil, sobre todo al principio, pero si queremos atraer investigadores que hayan demostrado ser extraordinarios será necesario ofrecerles no solo buenas condiciones salariales, sino también infraestructuras y un entorno que estimule la investigación de calidad. Creo que se puede lograr». A su juicio, lo más urgente es flexibilizar la gestión. «Soy partidario del modelo de centros —dice— que puedan gestionar sus finanzas y su personal con agilidad y atención a las necesidades de cada proyecto».

«El esfuerzo actual debe ser mantenido»

Yolanda Prezado, fichada por el programa Oportunius desde el CNRS de Francia, cree que las acciones que «se están llevando a cabo para promocionar a Galicia como destino científico son relevantes y darán sus frutos», pero entiende también que a los propios investigadores les corresponde hacer labores de promoción e información hacia el exterior. Y advierte que la situación actual es el resultado de «muchos años de apuesta, de inversión y de un número importante de científicos que apostó por Galicia cuando el viento era poco favorable». «Si ahora es un poco más favorable es gracias a ellos y a las estrategias políticas que se han puesto en marcha».

Considera que «hoy en día existe una cierta capacidad de captación de talento retornado», pero que aún es «menor que en otras regiones». Asegura, que el esfuerzo actual «requiere ser mantenido en el tiempo para ver resultados tangibles a medio plazo». Y ve necesario una mayor visibilidad de la ciencia gallega, mayor inversión y mayor masa crítica. «Debemos entre todos hacer que Galicia sea un polo de atracción de empleos de alto nivel», dice.

«Aún faltan planes mas ambiciosos»

Israel Temprano regresó a Galicia con un programa Beatriz Galindo del Ministerio de Ciencia para dirigir el Laboratorio de Sistemas de Transición Energética en el Cica de la UDC, aunque también mantiene su vínculo con la Universidad de Cambridge. Asegura que la calidad de la ciencia gallega «está a la altura de instituciones y regiones de mucho mayor prestigio internacional y se está trabajando duro para aumentar su visibilidad». Entiende que la comunidad tiene «capacidad para ser líder en Europa» en áreas como la gestión y generación de energía limpia y renovable. «Se está haciendo un gran esfuerzo —dice— por incorporar a investigadores con un perfil muy internacional y eso ayuda a que haya un buen equilibrio entre fomentar el talento local e importar talento extranjero».

Cree, en todo caso, que los programas establecidos aún «no son suficientemente ambiciosos» y aboga por un mayor esfuerzo. También echa de menos planes estratégicos «para impulsar sectores de investigación cruciales para la sociedad y economía en Galicia», como el impulso de baterías eléctricas.

«La burocracia sigue siendo un obstáculo»

Daniel Nieto fue captado por el programa Oportunius, tras ganar un Consolidator Grant del Consejo Europeo de Investigación, para trabajar en la bioimpresión de órganos y tejidos en el Cica de la UDC. Admite que hace años no había «muchas oportunidades reales de estabilización ni apoyo para los investigadores», pero que ahora la situación ha cambiado. «Programas como Oportunius —dice— están marcando la diferencia y Galicia empieza a ofrecer un entorno más atractivo y viable para la investigación de alto nivel». «No solo facilita el retorno de talento gallego —añade— sino que también puede atraer investigadores de fuera. Ofrece la posibilidad real de construir una carrera científica estable en Galicia y para consolidar talento independiente y de excelencia».

De todas formas estima que «aunque se han dato pasos importantes, todavía hay retos que resolver». «La burocracia —advierte— sigue siendo un obstáculo importante» y también considera que es necesaria una mayor masa crítica de grupos de investigación e infraestructuras científicas.

Carmen Cotelo: «En investimento privado non estamos mellorando tanto como deberiamos»

A directora da Axencia Galega de Innovación da conta das grandes fortalezas que ten Galicia para atraer talento e dos aspectos nos que queda por avanzar

Por J. V. Lado

Carmen Cotelo, directora de la Axencia Galega de Innovación
Carmen Cotelo, directora de la Axencia Galega de Innovación Miguel Villar

A doutora en Física pola USC Carmen Cotelo Queijo (A Coruña, 1974) conta cunha experiencia importante en computación e tecnoloxías cuánticas, adquirida no Centro de Supercomputación de Galicia (Cesga), e tamén como xestora de políticas públicas. Dende fai dous anos, dirixe a Axencia Galega de Innovación (Gain).

—¿Cales son as principais ferramentas de captación de talento e que resultados están dando?

—Unha das fortalezas que temos é o capital humano de alta cualificación. Estamos facendo unha labor intensa dende diferente eidos. Temos instrumentos específicos para o financiamento de captación e retención de persoal a diferentes niveis; dende eses dez anos de traxectoria que empezan xa coas predoctorais, as postdoutorias ou os doutoramentos industriais, ata logo outras etapas de talentos máis sénior —excelentes, non sei se dicilo así— e que son programas moi específicos. Como o apoio aos ERC: eses investigadores que conseguen esas axudas europeas tan competitivas e que nós aquí, a través do programa Oportunius, promovemos tanto axudándolles a que se postulen a esas axudas —que é moi importante—, como saíndo fóra, atraendo a eses gañadores de ERC, ou eses posibles candidatos, para que veñan a Galicia. Un pouco contándolles como é o sistema galego: que universidades temos, que centros excelentes, que infraestruturas científico-técnicas, que tecido empresarial... un pouco para que queiran vir. A través dese programa Oportunius, moitas veces contratámolos nós dende a Xunta. Así nestes anos fomos apoiando a 34 investigadores: 20 están contratados pola Axencia Galega de Investigacións como Oportunius. Aí investimos un pouquiño menos de 14 millóns e fomos capaces de que eses 14 deran lugar a captación de fondos por valor de 90 millóns. Entre o que traen os propios investigadores como parte desas becas ERC e o que eles son capaces de captar despois —porque estamos falando de alto nivel— resulta altamente rendible. Tamén temos outras liñas de axuda específicas e que potenciamos agora como por exemplo é a Fundación Galtia, que tamén vai axudar a captar talento que vai atraer a Galicia eses investigadores que son quen de desenrolar proxectos científicos moi potentes e que ademais son quen de —ao redor deles, ao igual que os Oportunius— crear ese emprego altamente cualificado de outros investigadores, que medren ao abrigo desas grandes figuras. O que pretendemos con esta fundación é traer esas figuras de investigación de alto nivel e seguir medrando. Seguir atraendo talento a Galicia e afianzándoo.

—Non se está contratando só unha persoa, senón unha idea ou mesmo unha estrutura?

—Claro. É que non só se trata da persoa en si, senón do que é capaz de mobilizar e de captar ao seu redor. É dicir, esa persoa vai ser quen de formar e de atraer proxectos nos que participen outros moitos doutorandos ou investigadores que queiran vir aquí. Non é só atraer á gran figura, senón atraer o interese de outros moitos investigadores que queiran vir facer a súa carreira aquí porque temos grandes infraestruturas, centros de excelencia... É un conxunto de parámetros. Ninguén che vén a Galicia por un só motivo, hai que darlle un contexto atractivo e que cubra todas as necesidades que poida ter para desenvolver proxectos de alto impacto tanto na industria como na sociedade.

—Cómo encaixan neste sistema as becas Ramón y Cajal?

—Son investigadores cuns perfiles moi destacados que tamén están nesa parte de poder xerar ao redor deles moito máis talento, sacar moitos máis proxectos, axudar a formar,... Forman parte dese tecido de xeito moi destacado e, ademais, teñen ese capacidade de optar aínda a outras opcións de financiamento que traian proxectos aínda maiores, como poden ser as ERC.

—Cal vai ser o xeito de funcionar de Galtia?

—Está agora mesmo en definición, en constitución. Nos últimos meses do ano aínda se está traballando na súa constitución. Vai depender da Consellería de Educación é Ciencia e logo o que vamos a facer e sincronizar todos os instrumentos de xestión do talento para que a composición final quede coherente. Para que teñamos esas axudas aos distintos niveis. Galtia está focalizada en perfiles de investigadores con moitísima experiencia, con moitísima reputación en campos clave para Galicia, pero non necesariamente teñen que ser europeos, como no caso do ERC. Veñen a ser programas complementarios. Cara a finais de ano irase sabendo máis.

—Pode ser unha porta de entrada para o mecenado?

—Galtia vaise crear como unha fundación pública. Por suposto, tanto Galtia, como calquera outro aspecto do I+D+I aquí en Galicia. Temos un tema que hai que potenciar e mellorar que é a parte da inversión privada, a aposta privada. Temos financiamento público, estamos crecendo en emprego, estamos atraendo talento... Hai unha serie de indicadores —que non é que o digamos nós, que o din os informes tanto nacionais como europeos— de que estamos mellorando a pasos moi acelerados. Pero hai un sector no que non estamos mellorando tanto como deberíamos e no que hai diferenzas con outras rexións españolas e europeas, que é o investimento privado. Entón, todo aporte que veña da parte privada, e que aposte polo I+D+I, xa sexa na investigación, en proxectos, en creación de empresas ou no apoio ao talento —porque é de onde parte todo— resulta moi benvida. Sería estupendo contar cunha aposta firme tamén do sector privado.

—Non hai tamén outra materia pendente á hora de conectar coa economía produtiva?

—Totalmente. Temos que celebrar todos os avances que temos, ese crecemento e todo aquilo no que temos fortalezas: as infraestruturas, os centros, o talento, ou colaboración... Pero si que é verdade que, aínda que non estamos mal, hai un aspecto de mellora global —que non é só de Galicia, que é unha cuestión a nivel europeo na que se está poñendo moito o foco— que é potenciar a transferencia de coñecemento, a transferencia de resultados. Temos excelencia científica, temos bo nivel de publicacións en revistas de alto impacto, temos proxectos, temos colaboracións, captamos moi ben dos programas europeos, sobre todo do programa Marco. Pero todo iso ten que poder chegar ao tecido empresarial, á parte de economía ou a implementarse na sociedade. Entón, ese tránsito é no que temos que poñer agora o esforzo. De feito, no Plan Galego de Investigación e Innovación 2025-2027 así vén recollido. Axudar a todo iso que se vai creando na parte máis de investigación, acompañalo coas ferramentas que sexan necesarias para que cheguen ao mercado, para que cheguen á sociedade: a ser un produto que se comercialice, un servizo que se poida prestar á sociedade ou ás empresas. Aí é onde estamos poñendo moito o foco, na parte de transferencia.

—Cal é o camiño, a creación de novas empresas tipo «spin off» ou sumarse a proxectos das que máis apostan pola I+D+I?

—Non todo ten que rematar sendo unha empresa. Tampouco podemos pensar que a solución de calquera transferencia ou de explotación de resultados remata por crear unha empresa. Sabemos que non é así. Galicia ten un programa que é pioneiro, que se usa moitísimas veces como caso de éxito por parte de outras comunidades autónomas e fóra de España, que é o Inicia. O que trata é de acompañar resultados que se xeran nos centros de coñecemento ata o mercado. Aí, vimos que xa se crearon 11 spin off dos 32 casos de partida. Pero non ten que ser unha spin off. Hai casos de licencias de Industria. Cada resultado de investigación ten un percorrido hasta converterse nun produto de mercado, ou nun servizo para a sociedade, que é diferente. Depende da súa natureza, depende do seu mercado obxectivo... Moitas veces vemos polo camiño no programa Inicia que algo que empezou coa idea de levar ese resultado a unha empresa é moito mellor e moito máis rendible, ou o mercado o leva, a ser un acordo de licenza con Industria. Entón, hai que buscar outro camiño, o que se trata é de optimizar como valorizamos eses resultados, decidir se a forma de explotalo é unha ou outra. Iso vaino dicindo un pouco ese acompañamento, esa análise de mercado, ese estudo das posibilidades que ten o produto que estás desenrolando.

—Cales son os catro ou cinco sectores ou áreas nos que hai maior capacidade de desenrolo?

—Galicia ten moito potencial por distintos motivos en diversos sectores, pero tamén temos que ver que capacidades temos neste momento e cal é o contexto global no que estamos. Sacar un pouco de vantaxe alí onde temos máis posibilidades, un ecosistema forte e recursos investidos. A biotecnoloxía é, sen dúbida, un dos sectores de futuro moi relevante para nós en diferentes aspectos e no que temos moito traballado. Xa levamos dúas estratexias despregadas, temos un ecosistema que medra —tanto na parte de investigación como na empresarial— moi moi ben cohesionado e temos que poñer aí o foco. Estamos totalmente aliñados, ademais, con Europa nestes sectores que chamamos de alto impacto. A área de computación, supercomputación ou computación cuántica, porque de xeito transversal pódese aplicar a todo tipo de investigación e a todo tipo de sectores. Despois temos as enerxías, sobre todo pensando nesas tecnoloxías para enerxías limpas. Eses tres bloques son moi relevantes, nos que temos moito potencial, que xa temos traballo feito. Por exemplo, na parte de cuántica fomos os primeiros que tivemos un computador cuántico non só en España, senón que tivemos o máis potente do sur de Europa e neste momento estamos traballando xa no seguinte. Entón temos que tirar partido do que levamos traballado, do que levamos conseguido e posicionarnos para eses sectores onde temos moitas oportunidades de futuro e onde queremos estar o máis arriba posible. Despois tamén traballamos temas que directamente repercuten no benestar da sociedade a través dos servizos públicos. Esa parte de conta pública de innovación, que non aplica a un sector vertical en concreto pero que é unha forma de mellorar os servizos públicos que prestamos, que repercuten directamente na sociedade. Aí pensamos tamén que é unha área de traballo na que estamos tendo moito éxito e pola que queremos seguir apostando.

—Qué lonxe estamos de poder pechar o círculo completo e desenrolar aquí un fármaco, por exemplo?

—Temos institucións e empresas de primeiro nivel que están traballando. De feito, na parte de biotecnoloxía esta é unha das importantes, a de desenvolvemento de fármacos. Temos proxectos tamén a nivel de investigación que nos están colocando no máis arriba. Pero eu tampouco sei dicir se isto nun futuro próximo vamos a poder facelo. Dende logo temos capacidade para facelo, temos colaboracións que está funcionando e iso esperamos.

—A computación cuántica é ciencia ficción?

—Cando falamos de tecnoloxías cuánticas soa un pouco futurista, pero non é só computación cuántica. Tamén é sensórica cuántica e comunicacións cuánticas. A sensórica cuántica fai tempo que se está usando. Está moito máis cerca de mercado e non é ciencia ficción. Na computación cuántica estase dando un salto grande agora. Hai moitísimas institucións e empresas traballando e non sabemos cal vai ser o computador cuántico máis potente e que nun futuro próximo o poidamos usar de forma máis estable ou operativa. Pero o que si sabemos é que existen, funcionan, e agora o que temos que facer é prepararnos para cando estean plenamente operativos e teñan menos fallos, sexan máis de uso comercial como son os supercomputadores clásicos. O que temos que facer é aproveitar que temos esas infraestruturas, que no noso ecosistema hai expertos e distintos centros punteiros traballando neses aspectos, como pode ser en computación o Cesga, en sensórica Gradiant e Igfae ou en comunicacións coa Universidade de Vigo, o Vigo Quantum Communication Center. Aproveitar que temos as infraestruturas que outros non teñen aínda para chegar a estar moi preparados para cando isto sexa de uso habitual ou comercial saibamos sacar partido para o noso tecido produtivo directamente e que non teñamos que aprender cando isto xa estea a disposición de todos. Vamos sacarlle partido agora para probar hasta onde podemos chegar e como aplicar a computación cuántica para os nosos problemas de negocio, de saúde, de enerxía. E así cando isto xa non nos pareza ciencia ficción telo plenamente adoptado e estar nunha posición de vantaxe competitiva.

—Por que Galicia é un bo lugar para investigar, non será só polo polbo e a praia?

—Non, pero non te creas que iso non axuda. Galicia ten unha calidade de vida e un entorno que tamén axuda moito. Pero, na parte científico-técnica, o que atrae de Galicia é que avanzamos con paso firme, seguro, pero a unha velocidade bastante grande. O que temos agora é talento de primeiro nivel polo que estamos apostado moito, que xera ao seu redor máis talento tamén. Temos infraestruturas de primeiro nivel, que é moi importante cando un investigador planea moverse a outra rexión ou a outro país. O que primeiro vai ver a onde vai é que tipo de infraestruturas hai, que tipos de colaboracións hai, con que outros investigadores pode colaborar, xa sexan da súa área ou xa sexan de outras, porque ao final a investigación moitas veces necesita combinar diferentes áreas. E aquí temos posibilidade de que haxa esa colaboración interdisciplinar. Entón, eu penso que para vir a Galicia a investigar o que atrae máis é o talento que temos, a excelencia científica que estamos demostrando, as infraestruturas, a capacidade de colaboración co ecosistema. E tamén estamos demostrando isto cun posicionamento internacional moi potente.

 

Talento e cidades innovadoras

 

Carlos A. Salgado

Os centros de investigación son a columna vertebral dos ecosistemas científicos modernos. Na última década, programas a nivel de estado como as acreditacións Severo Ochoa e María de Maeztu —con dous centros en Galicia, Igfae e Cimus— e a rede Cigus da Xunta impulsaron a súa competitividade e modernización, superando as estruturas tradicionais das universidades. Introducíronse avaliacións por comités internacionais, direccións executivas e planificación a longo prazo. O resultado: un círculo virtuoso ao que se foron sumando novos centros. A captación de talento é onde se xoga todo. Coa primeira acreditación María de Maeztu no 2017, o Igfae puxo en marcha o programa Global Talent para incorporar persoal investigador nun momento clave da súa carreira, o momento no que están construíndo a súa independencia. Grazas a contratos competitivos e financiamento propio para que levasen a cabo proxectos independentes, todos eles lograron recursos externos, como contratos Ramón y Cajal, e abriron novas liñas moi competitivas. Este novo persoal captado nos últimos oito anos asegura a renovación xeneracional e de ideas e constitúe o futuro do noso centro.

No segundo período de María de Maeztu e Cigus, ambos renovados no 2024, o Igfae aposta por unha estratexia aínda máis ambiciosa: nurturing talent; unha estratexia máis global de apoio en todas as fases, desde a formación temperá nas escolas até a incorporación como persoal permanente, tanto científico como técnico ou de xestión. Esta nova estratexia require recursos pero, sobre todo, require unha maneira máis áxil de pór en práctica os programas e procedementos. Avances na estrutura organizativa dos centros, como o proceso de descentralización iniciado na USC, serían imprescindibles para unha implementación óptima desta estratexia. O talento son persoas. Con soños e proxectos, pero tamén con necesidades, parellas, fillos, amizades, familia. Na estabilización profesional, pesan tanto a calidade de vida, a oferta cultural e educativa ou as oportunidades para a parella como a excelencia científica do centro. Temos avanzado tremendamente nestes anos, pero aínda queda treito por avanzar. Aquí o papel dos concellos é moi importante, proxectando unha visión da cidade como destino onde o talento se pode desenvolver tanto a nivel profesional como persoal. Moitas cidades o teñen feito xa. Unha visión conxunta das diferentes administracións, cada unha no seu ámbito competencial, será esencial para consolidar a atracción de talento na rede galega de centros de investigación. A base do noso futuro.

Carlos A. Salgado é director do Instituto Galego de Física de Altas Enerxías (IGFAE)

Una gran oportunidad

 

Andrea Pensado

En un momento en el que los retos sanitarios globales —envejecimiento poblacional, enfermedades crónicas, amenazas emergentes— demandan respuestas innovadoras, la biomedicina se consolida como uno de los pilares fundamentales del progreso. Galicia, con su sistema sanitario de referencia, su tejido investigador y su apuesta por la I+D+i, tiene ante sí una gran oportunidad: convertirse en un polo de innovación biomédica en el sur de Europa.

En los últimos años, Galicia ha consolidado un ecosistema de investigación en salud sólido y diverso, apoyado en tres Institutos de Investigación Sanitaria acreditados por el Instituto de Salud Carlos III: el IDIS en Santiago, el Inibic en A Coruña y el IIS Galicia Sur en Vigo. A ellos se suman centros universitarios de referencia de la Red Cigus del S.U.G. como el Cimus, especializado en medicina molecular, el Ciqus, con una sólida trayectoria en química médica y nanomateriales aplicados a la salud, el CICA en A Coruña, que aúna la investigación interdisciplinar en química y biología, o el Cinbio en Vigo, que combina biomedicina, bioinformática y nanotecnología. Este entramado combina talento científico, infraestructuras de vanguardia y una estrecha colaboración con el sistema sanitario público, lo que permite abordar desde Galicia retos biomédicos de escala global con una visión interdisciplinar e innovadora, como, por ejemplo, a través del Plan Complementario de Biotecnología Aplicada a la Salud (Pcbas), liderado por GAIN en Galicia con la coordinación científica de la Fundación Kærtor, y que engloba a las tres universidades públicas y los tres institutos de investigación sanitaria. Además, el sector empresarial biotecnológico gallego, coordinado a través de iniciativas como el clúster Bioga, refuerza esta cadena de valor al facilitar la conexión entre la investigación y su aplicación en el mercado y la sociedad. Esto se traduce en el hecho de que Galicia es la cuarta comunidad bioemprendedora, en cuanto a creación de empresas y la sexta en número de empresas biotecnológicas en total.

En este contexto, el Cimus ha sido recientemente acreditado como Unidad de Excelencia María de Maeztu por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Esta acreditación no es solo un sello de calidad científica; es una palanca que nos permitirá dar un salto cualitativo en nuestra capacidad investigadora y transformadora.

El CiMUS se centra en la investigación de las bases moleculares de enfermedades crónicas, que suponen la principal carga sanitaria en Galicia y en el mundo. Desde el cáncer hasta las enfermedades neurodegenerativas, pasando por la obesidad, las patologías metabólicas y cardiovasculares, el trabajo de nuestro equipo busca entender los mecanismos que las provocan para desarrollar nuevas herramientas de diagnóstico, tratamiento y prevención. A ello se suma un firme compromiso con la formación de nuevas generaciones de investigadores y con la transferencia del conocimiento a la sociedad, al sistema sanitario y al tejido productivo.

El CiMUS cuenta con una trayectoria consolidada y avalada por indicadores objetivos: más de 114 millones de euros captados en financiación competitiva, más de 2.500 publicaciones en revistas de alto impacto internacional, 38 patentes generadas por sus equipos de investigación, 14 spin-offs creadas gracias al trabajo desarrollado en el centro y múltiples fármacos que han llegado a fases de ensayos clínicos en humanos, el último un fármaco oral para el tratamiento etiológico del COVID-19. Estos resultados reflejan no solo la excelencia científica del CiMUS, sino también su capacidad real de transformar el conocimiento en soluciones con impacto social y sanitario.

Gracias a la acreditación María de Maeztu, el CiMUS contará con recursos adicionales para atraer talento internacional, consolidar colaboraciones estratégicas y acelerar la innovación en salud. Con esta nueva etapa, Galicia refuerza su compromiso con la generación de soluciones médicas desde la ciencia pública, aumentando su capacidad de transformar el conocimiento en beneficios tangibles para la sociedad.

Los efectos de esta apuesta van más allá del ámbito académico. Invertir en ciencia es invertir en salud, en economía y en cohesión territorial. Significa crear empleo cualificado, fortalecer el sistema público de salud, fomentar la creación de empresas biotecnológicas y situar a Galicia en el mapa global del conocimiento.

Desde el CiMUS, reafirmamos nuestro compromiso con una investigación biomédica de excelencia, conectada con las necesidades de la sociedad y con vocación de impacto real. La acreditación María de Maeztu es un reconocimiento, pero sobre todo una responsabilidad: la de liderar, desde Galicia, una biomedicina del futuro más cercana, más precisa y más transformadora.

Andrea Pensado, Directora de Gestión Estratégica e Innovación; Inés Ardao, Gestora del PCBAS Galicia; José Manuel Santamaría, Gestor de la Plataforma Innopharma-CiMUS; Mabel Loza, Directora Científica del CiMUS.