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Alicia L. Bruzos: «Estudiamos el cáncer en los berberechos para entender cómo es la metástasis en los humanos»

Raúl Romar García
R. Romar LA VOZ

CON C DE CIENCIA Y CULTURA

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La bióloga gallega, que trabaja en la universidad francesa de Caen y que el próximo año dirigirá un laboratorio en Alemania, acaba de ganar el premio L'Oréal-Unesco para el impulsar la carrera de los jóvenes talentos femeninos

09 oct 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Tiene 31 años y una carrera meteórica. Alicia L. Bruzos (Viveiro, 1993) fue seleccionada en julio del pasado para sentarse en la mesa de los Premios Nobel, en la reunión de Landau. Fue el preludio de su ingreso en la Universidad de Caen (Normandía) con una beca Marie Curie, a donde llegó desde el laboratorio del Francis Crick Institute de la University College of London tras doctorarse previamente en el grupo de José Tubío en la Universidade de Santiago (USC). Fue en el equipo gallego donde empezó a trabajar con los tumores transmisibles en berberechos como modelo para entender la enfermedad en humanos, una línea pionera que la llevó a publicar sus estudios en revistas como Nature Cancer. Esta trayectoria se ha visto ahora reconocida en Francia con el premio L'Oreal al joven talento científico femenino, que se concede para acelerar una carrera excelente en colaboración con la Unesco. Su próximo destino será el Max Planck Institute de Alemania, donde «cumpliré el sueño de dirigir mi propio laboratorio».

-Lleva en Francia poco más de un año. ¿Se esperaba este reconocimiento?

-El premio es de la Fundación L'Oréal en colaboración con la Unesco, pero la selección de las candidatas la hace la Academia de Ciencias Francesa, que es un jurado independiente. Para mí es un honor, aunque no me esperaba ser seleccionada porque vi a las candidatas de años anteriores y tenían un nivel excelente.

-¿Qué supondrá para su carrera?

-Pues yo diría que tres cosas. Por un lado, viene con una dotación económica de 20.000 euros, lo cual me va a permitir continuar mi línea de investigación de una manera más independiente aún. En segundo lugar, me va a dar la oportunidad de desarrollar mi carrera científica con otras competencias, porque también nos van a dar una formación en negociación, liderazgo y gestión. Y en tercer lugar por el impacto que puede tener en la sociedad, a la que los científicos que trabajamos en instituciones públicas como es mi caso debemos rendir cuentas y contarle lo que hacemos con sus impuestos. Este premio te da una visibilidad que te permite dirigirte a la sociedad y a los más pequeños para intentar despertar vocaciones científicas. Digamos que me permite trasladar a la sociedad lo que hacemos detrás de las puertas del laboratorio.

-Con el premio se le ha reconocido su trabajo en cánceres transmisibles en bivalvos, como los berberechos. ¿En qué fase se encuentran sus trabajos?

-Pues ahora mismo me interesa muchísimo cómo estos animales se defienden de una infección de cáncer. Recordemos que estos tumores en berberechos son transmisibles o contagiosos. Es decir, que se pueden pasar de un animal al otro, lo cual tiene un paralelismo muy grande con la metástasis en los humanos. Mi objetivo principal en Francia es entender si estos animales cuando reciben el cáncer son capaces o no de protegerse de él con sus propias defensas inmunitarias. Y en el caso de que existan estas defensas determinar por qué no están funcionando bien en algunas especies y por qué lo hacen mejor en otras.

-Lo que se ha visto en anteriores trabajos es que esta infección es bastante común. ¿También lo ha comprobado en Francia?

-Algún resultado preliminar que te puedo dar de mi proyecto actual es que en Normandía no se sabía si habría cáncer en berberechos, pero desde que estoy aquí nos hemos dado cuenta de que sí hay, y mucho. La situación se parece bastante a la de Galicia. 

-Este verano estuvo trabajando en Portugal con cargo a su proyecto. ¿Cómo es allí la situación?

-Habíamos observado previamente que el mayor número de berberechos con cáncer estaba en Portugal. Entonces estuve allí este verano para confirmarlo y para ver si existía también en otras especies cercanas, como las almejas o las ostras con las que cohabitan. Pero observamos que no, que no estaban contagiadas, que la enfermedad solo afectaba a los berberechos, lo nos lleva a reforzar aún más el estudio que estoy llevando ahora en Francia para responder a la pregunta de ¿por qué los berberechos tienen tanto cáncer? Pero, efectivamente, estos cánceres transmisibles en bivalvos están por todo el mundo.

-¿Qué impacto puede tener la enfermedad en los bancos marisqueros?

-Primero me gustaría dejar clara una cuestión, porque tanto Normandía como Galicia son regiones en las que una gran parte de la población depende del marisqueo. Hay que dejar bien claro que nosotros, los humanos, no nos contagiamos de cáncer por comer almejas, berberechos o mejillones, porque el cáncer no va a saltar de una especie tan lejana a nosotros. El cáncer de los berberechos no se contagia a los humanos, así que estamos a salvo. En segundo lugar, hay enfermedades que producen más estragos para el marisqueo que el cáncer. Entonces, nuestro estudio no va tanto por intentar reducir el impacto de la infección en los bancos marisqueros, que si lo conseguimos bienvenido sea, porque obviamente es una mejora para el sector. Pero no es nuestro objetivo. Nosotros estudiamos el cáncer transmisible en berberechos como modelo. Es investigación básica. 

-La investigación de la que surge todo.

-Claro, y encontramos el ejemplo en los premios Nobel. El premio Nobel que se concedió por la comprensión de cómo se transmiten los impulsos nerviosos derivó de un estudio que se llevó a cabo en su mayoría en calamares. O la investigación sobre la fagocitosis, que es un mecanismo que utilizamos para defendernos de virus o de bacterias, se hizo en estrellas de mar. Los premios Nobel son el claro ejemplo de que estudiar organismos marinos, o organismos en general, nos sirve como modelo para entender cuestiones médicas o de biología básica. Y por ahí va nuestro tiro. Estudiar el cáncer en berberechos nos ayuda a entenderlo en humanos. El conocimiento siempre ayuda a progresar.

-¿Estudiar la enfermedad en berberechos nos ayudará a entender cómo es la metástasis en humanos?

-Claro. Es un modelo con el que nos gustaría entender cómo se produce la metástasis del cáncer en humanos. Si lo piensas bien son dos viajes a diferente escala. En el humano tenemos la metástasis, cuando las células del tumor primario invaden otros órganos, lo que quiere decir que cuando un cáncer ha metastatizado es porque ha viajado por el resto del cuerpo. Entonces, para entender este proceso en humanos utilizamos una similitud. Solo que en lugar de un viaje de un tumor a otras partes del cuerpo utilizamos un viaje a gran escala, que es el cáncer contagioso o transmisible de un animal a otro. Lo que queremos entender es cómo es posible que una célula se disemine por el cuerpo, por qué ocurre la metástasis. Al final, la naturaleza suele tirar por la explicación más simple y casi siempre los mecanismos que utiliza son los mismos. Por eso investigamos en animales para después trasladar ese conocimiento a los humanos, porque la mayor parte de los procesos funcionan de la misma manera en diferentes organismos animales.

-¿Cómo está siendo su experiencia en Francia?

-Pues muy enriquecedora, porque obviamente ves otras formas de trabajar, otros sistemas. Creo que estoy aprendiendo muchas cosas de todos los sitios por los que estoy pasando, pero después, como toda buena gallega, pues siempre tienes ese lado de morriña, de que te gustaría volver a tu tierra. Es algo que espero cumplir: volver a la terriña en algún momento.

 -Sin embargo, su carrera no para. Su siguiente destino, el próximo año, será en Alemania, en el Instituto Max Planck. 

-Si, y estoy muy motivado, porque allí voy a tener más independencia y voy a poder cumplir mi sueño de crear mi propio laboratorio, aunque será pequeñito al principio. Me concedieron el programa Minerva de formación de jóvenes mujeres investigadoras dirigido a aquellas que han tenido una buena carrera en ciencia. Entonces me dan dinero para contratar a dos personas, para realizar los experimentos, pagar los fungibles y para mi propio salario.Será un pequeño laboratorio, pero creo que es una gran oportunidad porque voy a tener muchísimo apoyo institucional. Es una de las ventajas de este programa, que te ayudan en todos los pasos para establecerte.

Y, por otro lado, empezar con un laboratorio pequeñito también me va a ayudar a aprender en competencias de dirección y liderazgo, ya que yo vengo de estudios de biología y de informática y no he tenido materias de este tipo. En biología no te enseñan ni a liderar, ni a gestionar equipos, ni a resolver conflictos.