Authorization Required

This server could not verify that you are authorized to access the document requested. Either you supplied the wrong credentials (e.g., bad password), or your browser doesn't understand how to supply the credentials required.

El Instituto Galego de Física de Altas Enerxías ultima el traslado de sede para codearse con la élite científica mundial

Álvaro Sevilla Gómez
Álvaro Sevilla SANTIAGO / LA VOZ

CON C DE CIENCIA Y CULTURA

Los investigadores ya se encuentran trabajando en la parte habilitada de la nueva sede
Los investigadores ya se encuentran trabajando en la parte habilitada de la nueva sede MARINA FERRADÁS

Mejorar la capacidad de trabajo y captar talento son los pilares de un proyecto que busca desentrañar las incógnitas del universo

30 ago 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Un aroma a búnker y a arquitectura brutalista rezuma del edificio Monte da Condesa de Santiago. Ubicado en la frontera entre el campus sur y San Lourenzo, el inmenso mamotreto rompe con esa majestuosidad que definen al pazo contiguo y a su carballeira. Esa estética difícilmente digerible choca con lo que ocurre en su interior. En el medio de ese laberinto de puertas y pasillos, unas 150 personas tratan de descifrar algunas de las preguntas más complejas de la humanidad. Buscan convertir el corazón de la naturaleza en fórmulas matemáticas. ¿Cómo era el universo justo después del big bang? ¿Cómo utilizar la física nuclear para mejorar la salud de la población? ¿Tiene límites la ley de la relatividad de Einstein? ¿Existen partículas que aún no conocemos?

En eso trabajan desde hace 25 años los científicos del Instituto Galego de Física de Altas Enerxías (Igfae), cuyo éxito fue agotando el espacio con el que contaban en la primera planta y el semisótano del Monte da Condesa. Eso motivó que la Xunta habilitara una partida cercana a los cinco millones de euros para construirles una nueva sede, ubicada en el mismo inmueble, pero completamente diferente a la anterior y fundamental para que el instituto adquiere el peso internacional que ha ganado con el paso de los años. Unidad de excelencia María de Maeztu y miembro de la red de investigación de Galicia, es el director del Igfae, Carlos Alberto Salgado, el que reconoce que el paso era inevitable: «Dende o 2017 duplicamos o persoal, era unha situación insostible. Non tiñamos sitio para todo o persoal que éramos».

Un par de operarios limpian sendas brochas en la nueva puerta principal. Las cristaleras están tapadas con plásticos. Hoy toca pintar. En el interior, las cajas se acumulan por un traslado que arrancó en mayo y que todavía no ha terminado. El nuevo Igfae tiene ese aire a empresa tecnológica de Cupertino: paredes blancas, estancias diáfanas y mesa de pimpón, solo falta una máquina recreativa de videojuegos con el Street Fighter. «Isto permítenos dar un salto cualitativo como centro. Permítenos traballar dunha maneira diferente e abordar retos moito máis ambiciosos. A de antes era una estrutura moi anticuada desde o punto da interacción das persoas. Queríamos máis espazos comúns, salas de discusións, de reunións... facilitar así os encontros casuais e menos formais. Iso xa está funcionando e iso que polo momento solo temos dispoñible a metade do espazo co que contaremos», explica Salgado.

MARINA FERRADÁS

No es hasta final de año que la empresa debe entregar la obra finalizada, por lo que desde el Igfae cuentan con acabar la mudanza antes de mediados del 2025. Antonio Fernández es ingeniero posdoctoral en un instituto que cuenta con la participación de la USC y la Xunta. Confirma que todavía están en proceso de aclimatarse a su nueva casa mientras señala aparatos embalados y cajas de cartón sin abrir. Él es uno de los que participó en el diseño de uno de los detectores que se encuentran en el acelerador de partículas del CERN, ubicado en Ginebra. Es mediante las nuevas instalaciones que también quieren estar en la «construción do próximo acelerador, sobre o que se está a debater. Sería de case 100 quilómetros de circunferencia e podería multiplicar por dez a enerxía do actual. É un momento moi importante para a física de partículas e agora que se está lanzando a nova estratexia europea, liderada polo CERN, témonos que colocar para estar aí», confirma Carlos Alberto Salgado.

El estudio de las ondas gravitacionales es otra de las ramas del conocimiento en la que quieren asomar la cabeza: «Este tipo de proxectos comézanse a planificar con décadas de antelación. Desde o Igfae queremos estar neles, tanto en física de partículas, como en astrofísica ou física nuclear. O feito de ter novos laboratorios, deseñados para dar resposta a estes retos tan ambiciosos, fai que poidamos competir internacionalmente. Ata agora non podíamos facelo, pero cando rematen as obras, o espazo de laboratorios mellorará moitísimo. É un salto clave».

En una de las estancias, un grupo de investigadores se reparten en amplias mesas con sus respectivos ordenadores. En el Igfae actualmente conviven 15 nacionalidades diferentes, otra cuestión que se quieren potenciar: «Cando facíamos xornadas de portas abertas e a xente ía ao CiQUS ou CiMUS, a impresión era moi diferente. Agora podemos amosar o que somos, tanto a posibles investigadores como a empresas que queiran colaborar con nós». El primer paso, potenciar el número de visitantes que pasen unos meses en el centro trabajando con los investigadores compostelanos. Desentrañar las incógnitas del universo es posible en el Monte da Condesa.