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Un científico gallego ensaya una cura para la diabetes con una terapia de ARN

Raúl Romar García
r. romar REDACCIÓN / LA VOZ

CON C DE CIENCIA Y CULTURA

CRG

Descubre que diminutos fragmentos de ARN son una causa de la enfermedad

17 oct 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Manuel Irimia (A Coruña, 1981) descubrió hace unos diez años que unos diminutos fragmentos de ADN, los microexones, son claves en la regulación y la maduración de las neuronas, un proceso desconocido hasta entonces que ha ayudado a entender las enfermedades neurológicas. El biólogo y genetista gallego, investigador Icrea y jefe de grupo en el Centro de Regulación Genómica de Barcelona, poco podía imaginarse por aquel entonces que estas minúsculas piezas de nuestro genoma también juegan un papel crucial en el funcionamiento del páncreas y la regulación de los niveles de glucosa en la sangre. Fue, en cierto modo, un hallazgo inesperado que le ha valido para descubrir un nuevo factor de riesgo para desarrollar diabetes tipo II y a decidirse a manipular los microexones pancreáticos como posible terapia de la diabetes.

Queda aún por delante un largo camino, pero que la investigación es algo más que prometedora ha quedado acreditado en apenas unos días con el Premio a la Investigación Fundación Jesús Serra por sus estudios «sobre los mecanismos que regulan la secreción de insulina y su relación con el desarrollo de diabetes» y con la concesión de la beca Leonardo de la Fundación BBVA a investigadores de entre 30 y 45 años que se encuentran en «un momento decisivo de sus carreras». En el primer caso el galardón viene con un apoyo económico de 35.000 euros y, en el segundo, con una financiación de 40.000 euros.

«El apoyo de los Premios a la Investigación Fundación Jesús Serra no solo es un reconocimiento a mi y a mi equipo, también nos permitirá identificar entre los microexones a los candidatos más interesantes para la regulación de la insulina. Este es un primer paso de nuestras investigaciones básicas a algo más tangible, más real», explica Irimia, que en su hasta ahora exitosa trayectoria profesional también ha logrado una Starting Grant y una Consolidator Grant del Consejo Europeo de Investigación (ERC), que reconoce a los científicos de élite por sus trabajos en la frontera del conocimiento.

Enfoque aplicado

Por su parte, el programa Leonardo «nos va a ayudar a volcarnos en un enfoque más aplicado». De hecho, según la convocatoria de la Fundación BBVA el objetivo es «identificar moléculas de oligonucleótidos antisentido que puedan apuntar eficazmente a los microexones pancreáticos y conducir a una mayor secreción de insulina in vitro e in vivo».

Su equipo ha identificado hasta el momento 111 microexones cuya manipulación podría permitir una adecuada regulación de la insulina en la sangre, lo que traducido significa una posible terapia para tratar la diabetes.

Pero, ¿cuál es la base de este posible innovador tratamiento? Todo empieza, como siempre, con la investigación básica. En este caso la de Manuel Irimia y su equipo, que fue apoyada en buena parte por la Fundación ‘‘la Caixa''. Las células beta, encargadas de producir insulina en los islotes pancreáticos actúan con un mecanismo similar al que usan las neuronas para liberar neurotransmisores, solo que en este caso lo hacen para secretar la hormona que permite a las células utilizar el azúcar como fuente de energía. Un déficit en este funcionamiento es lo que causa la diabetes. El grupo descubrió que detrás de este comportamiento son importantes, en ambos casos, los mismos protagonistas: los microexones. «Podría decirse —explica Irimia— que las células del sistema digestivo, toman prestada la maquinaria que usan las neuronas, pero en este caso para secretar insulina. Y creemos que estos diminutos fragmentos de ADN son una parte esencial de esta maquinaria».

De la producción de insulina se encargan las proteínas de las células beta, pero los microexones como parte de esas proteínas pueden alterarlas y modificar su comportamiento a nivel molecular. Entonces, de lo que se trata ahora es de manipular los microexones con una terapia de ARN para regular de forma adecuada la secreción de insulina. El objetivo es probar su funcionamiento en modelos animales, lo que será posible con la nueva financiación conseguida. Y, con el tiempo, perfilar un tratamiento para que pueda ser ensayado en humanos.

La diabetes es una de las enfermedades más prevalentes, ya que afecta al 10 % de la población adulta mundial.