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Científicos del ISGlobal aseguran que la temperatura por sí sola no es suficiente para determinar cuál es el riesgo

La Voz

CON C DE CIENCIA Y CULTURA

Una de las medidas del plan para lidiar con el exceso de calor es que la Agencia Española de Meteorología (AEMET) tiene que proporcionar a diario datos de temperaturas máximas y mínimas por provincias. Un dato importante pero que por sí solo no llega para determinar cuál es el riesgo. Más bien al contrario. Podría transmitir impresiones falsas tal y como demuestran científicos del ISGlobal de Cataluña y de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres en un estudio publicado ayer.

«Basarse únicamente en las temperaturas previstas para comunicar condiciones peligrosas en olas de calor puede ser insuficiente para informar a la población sobre los verdaderos riesgos para la salud», explican los especialistas que piden «un mayor uso de los llamados índices de estrés térmico». Esto es la temperatura ambiente, pero combinada con «la humedad del aire circundante, las condiciones de viento reinantes, la exposición al sol directo en lugar de estar a la sombra y, por último, la duración total de la exposición a tales condiciones», señala Malcolm Mistry, investigador en universidades de Londres y Venecia y uno de los autores del estudio.

Entre los métodos que recomiendan estos científicos y que ya se aplican en otros países destacan el Humidex (Hu), la temperatura aparente (AT), la temperatura de bulbo húmedo (WBGT), el índice de calor (HI) y el índice universal de clima térmico (UTCI). Consideran que son herramientas mucho más adecuadas para prever las «olas de calor húmedo», que se prevén cada vez más frecuentes a consecuencia del cambio climático, e instan a llegar a un consenso para ver cuál sería más adecuado para informar a la población.

Para demostrar e ilustrar lo que dicen, estos investigadores se han fijado en fenómenos extremos, como la ola de calor que afectó a India y Pakistán en mayo del año pasado o la que castigó Europa en junio y julio del 2019. Si se observan únicamente los datos de temperatura parecería que Aragón y Castilla-La Mancha serían las zonas más castigadas. Sin embargo, atendiendo al Humidex o al WBGT se ve con claridad que la peor parte se la llevaron el centro de Francia, Bélgica y Países Bajos. Analizando las cifras de mortalidad se puede comprobar que fueron estos países los que presentaron un mayor exceso, con en torno a 2.500 fallecimientos más de los previstos.