Authorization Required

This server could not verify that you are authorized to access the document requested. Either you supplied the wrong credentials (e.g., bad password), or your browser doesn't understand how to supply the credentials required.

Los científicos estudian cómo Ons se convirtió en una isla y qué futuro le espera

Marcos Gago Otero
marcos gago BUEU / LA VOZ

CON C DE CIENCIA Y CULTURA

Complejo comercial romano en el acantilado de Canexol, en la isla de Ons
Complejo comercial romano en el acantilado de Canexol, en la isla de Ons M.G.

El proyecto prevé ayudar a afrontar mejor el impacto del cambio climático

25 feb 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Escrito en el registro geológico de Ons y solo pendiente de su interpretación por ojos entrenados, se encuentran las claves para interpretar cómo este enclave buenense pasó de ser un territorio unido al continente para convertirse en una isla. Los científicos conocen a grandes rasgos el proceso, sobre todo tras un análisis mucho más detallado en la ría de Vigo y las islas Cíes. Ahora le tocará el turno a Ons, donde el Grupo Interdisciplinar de Patrimonio Cultural y Geológico (Culxeo), de la Universidade da Coruña (UDC), bajo la dirección de Jorge Sanjurjo y seis personas más investigarán durante tres años cómo fue el proceso de transformación de tierra firme a archipiélago. Se trata de conocer mejor el pasado para saber cómo actuar en el presente y, en una segunda faceta de este estudio también se analizará todo el perímetro de la isla para conocer cuáles son los procesos de erosión que la afectan y a qué ritmo se producen.

En colaboración con el equipo de arqueología del GEAAT, de la Universidade de Vigo, y bajo la dirección de Adolfo Fernández, otros cinco investigadores estudiarán de forma específica cómo está actuando la erosión en el yacimiento romano de Canexol y qué medidas deberían adoptarse para intentar minimizar, en la medida de lo posible, la subida del nivel del mar.

Ambos equipos —Culxeo y GEAAT— trabajan coordinados, en el proyecto Sentinela, bajo la supervisión del Parque Nacional Illas Atlánticas, dependiente de la Consellería de Medio Ambiente. Estos estudios están subvencionados por Transición Ecológica.

Arqueología y geología

Aunque los trabajos de Culxeo se extenderán a toda la costa de Ons, Canexol será el eje principal de sus esfuerzos, dada la importancia de su yacimiento, con una explotación comercial a gran escala de época romana, tanto de pescado como de producción de púrpura, dotada de un muelle.

«Nos interesa saber en qué momento Ons, Cíes y Sálvora dejan de estar unidas al continente y se convirtieron en islas», explica Sanjurjo. Para ello, «estudiaremos la erosión marina y la forma en que se dio en los últimos veinte mil años. Nos interesa cómo ha sido la curva del nivel del mar, desde la Prehistoria hasta la época histórica, sobre todo en los últimos cuatro o cinco mil años».

Para conseguirlo se harán tanto estudios desde tierra como con la ayuda de buzos para explorar la sedimentación submarina en Canexol y su entorno. Las islas hace 20.000 años eran valles fluviales, que fueron inundados por el avance del mar. Los científicos saben que hay yacimientos arqueológicos sepultados en la costa o que fueron destruidos por el avance de las olas.

Uno de los objetivos de este informe será ver qué sobrevive hasta hoy de ese mundo que quedó anegado. También ver cómo actúa la erosión en Canexol, donde algunas de las piletas de época romana están hoy incrustadas en el acantilado, con riesgo de desplome, pero que en su época, estaban en tierra firme.

La erosión en la actualidad en las islas actúa de forma diferente según sea la composición de la costa. Tanto en Ons como en Cíes, «en aquellas zonas de acantilado rocoso más expuestas al mar y sin playas, no hay una gran erosión». Otra cosa son las cuevas graníticas, que «están más expuestas al riesgo», comenta Sanjurjo. En Ons, la erosión es mayor en la zona interior, donde están las playas y donde se puede comprobar, a simple vista, cómo el acantilado ha sufrido desplomes.

Los científicos consideran que el ritmo actual, en base a los datos de los mareógrafos, de incremento del nivel del mar es de tres milímetros y medio por año. A mediados del siglo XX, en la década de 1940, esa tasa era más baja, y en el siglo XVIII no llegaba a los dos milímetros al año, recalca Sanjurjo. «Hacer una predicción es muy difícil», pero este trabajo intentará ayudar a que el Parque Nacional pueda tomar medidas que protejan su patrimonio arqueológico y de paso, su litoral.