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Luis Martínez Otero: «La sociedad debe dar un paso adelante en favor de la ciencia»

Raúl Romar García
R. Romar REDACCIÓN / LA VOZ

CON C DE CIENCIA Y CULTURA

MARCOS MÍGUEZ

Recuerda que en los países competitivos, más del 50 % de los fondos para I+D son privados

10 jul 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Luis Miguel Martínez Otero (San Ciprián, 1969) es investigador del CSIC en el Instituto de Neurociencias de Alicante, un neurocientífico experto en percepción y uno de los mayores especialistas en el impacto de los videojuegos en el funcionamiento cerebral y en el significado biológico del arte. Pero desde hace unos días es también el vicepresidente de CorBi Foundation, una institución creada en A Coruña para impulsar la investigación biomédica con la ayuda de la filantropía.

-¿Por qué surge CorBi?

-La mayor parte de los países competitivos en ciencia tienen más del 50 % del presupuesto científico que proviene de fondos privados. En España, la financiación privada de la ciencia es anecdótica. Pero si tú realmente quieres ser competitivo, la sociedad tiene que asumir que eso lleva un coste, un coste que recuperas fácilmente. Fíjate en el ejemplo del genoma humano, que ha tenido un retorno de más de cien dólares por cada uno invertido.

-¿La sociedad debe involucrarse?

-Yo creo que debemos ser conscientes de que nuestro futuro depende de la ciencia. Y si nuestro futuro depende de esto y vemos, sobre todo en la coyuntura en la que estamos, que la financiación pública no hace más que adelgazar, pues tenemos que dar un paso adelante como sociedad.

-El mecenazgo científico tiene una fuerte tradición en el mundo anglosajón, pero aquí no. ¿Por qué?

-Creo que tiene que ver más con la sociología que con la ciencia en sí. En la cultura más calvinista la responsabilidad social está mucho más presente que la nuestra, y lo que pretendemos nosotros es cambiar eso: trasladar a la gente que ellos también pueden marcar la diferencia.

-Pero si no ha funcionado en otros sitios, ¿por qué cree que podría hacerlo en Galicia?

-Puede funcionar porque tiene todos los mimbres para que funcione. Galicia tiene una investigación biomédica de alto nivel, instituciones públicas como hospitales y universidades donde se hace investigación puntera, y es además un foco de dinamización económica, particularmente A Coruña, que es singular en el contexto español, con fundaciones muy punteras de empresas.

-Uno de sus objetivos es evitar la fuga de talentos.

-Sí, nuestro objetivo es seleccionar talento y fijarlo en las instituciones en las que ya está. No queremos robarle nada a nadie.

-Usted trabaja en desarrollar videojuegos que simulen el cerebro. ¿Puede explicarlo?

-En realidad de lo que se trata es de encontrar cuáles son los mecanismos matemáticos que explican nuestro comportamiento desde el punto de vista de la percepción. Cuáles son las operaciones matemáticas que el cerebro tiene que hacer para entender el mundo visual. Tu partes de una cámara de entrada, que es tu ojo, que tiene una resolución muy alta, de 105 megapíxeles, pero enviar toda esa información al cerebro para que sea procesada sería muy costoso desde el punto de vista metabólico. La naturaleza encontró una solución: comprimir los datos de modo que del ojo solo sale un megapíxel y el cerebro lo que hace es descomprimirlos, como si fuera un programa de procesamiento de imágenes, y aplica una serie de operaciones matemáticas sobre la imagen para intentar reconstruirla con la mayor calidad posible. Y esto es en lo que estamos trabajando, en esos algoritmos.

-¿Para qué?

-Los algoritmos que utiliza el cerebro en la vía visual son generalizables, por lo que cualquier información que procese va a hacerlo de una manera bastante parecida y esto puede utilizarse no solo para transmitir información a larga distancia a través de cuellos de botella, sino también para establecer modelos de toma de decisiones que estén bioinspirados.