Authorization Required

This server could not verify that you are authorized to access the document requested. Either you supplied the wrong credentials (e.g., bad password), or your browser doesn't understand how to supply the credentials required.

Un estudio concluye que el calentamiento del mar mejora la biomasa de merluza

bilbao / efe

CON C DE CIENCIA Y CULTURA

La científica ha estudiado por qué la merluza, que se pesca continuamente en aguas del océano Atlántico europeo, resiste relativamente bien, mientras que otras especies, como la anchoa o el bonito del norte, se encuentran en dificultades.

29 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La población de merluza ha soportado la presión pesquera gracias al calentamiento del mar, según una tesis defendida en la Universidad del País Vasco por Nerea Goikoetxea, investigadora del laboratorio pesquero Azti-Tecnalia.

La científica ha estudiado por qué la merluza, que se pesca continuamente en aguas del océano Atlántico europeo, resiste relativamente bien, mientras que otras especies, como la anchoa o el bonito del norte, se encuentran en dificultades.

Goikoetxea ha investigado la dinámica poblacional de la merluza europea del norte y ha observado que el entorno ha jugado a favor de la especie desde la década de los años noventa hasta ahora. El mar se ha templado, con lo que las larvas han crecido mejor y más rápido.

Por ello, y a pesar de que la biomasa de la especie se ha reducido debido a la pesca, ha crecido la tasa de supervivencia de las larvas, así como las posibilidades de que una generación abra paso a otra generación fructífera.

Goikoetxea ha comprobado también que, especialmente entre 1985 y 1990, la población adulta de merluza se redujo considerablemente, probablemente debido a la pesca desmesurada. Sin embargo, en la década de los noventa sobrevivieron más ejemplares de jóvenes larvas hasta convertirse en merluzas adultas. El motivo fue que hubo un cambio de régimen ecológico en la zona nordeste del Atlántico, lo que templó las aguas habituales de la merluza europea del norte. El calentamiento ocurrió entre finales de la década de los ochenta y mediados de la de los noventa.

Con la subida en la temperatura del agua, se amplía la época y el espacio para la puesta de huevas, por lo que el número de ejemplares supervivientes es mayor. Además, como las larvas crecen más rápido en temperaturas templadas, su período de vulnerabilidad se acorta y resulta más factible que sobrevivan.