Authorization Required

This server could not verify that you are authorized to access the document requested. Either you supplied the wrong credentials (e.g., bad password), or your browser doesn't understand how to supply the credentials required.

La Casa de las Ciencias fue reformada hace año y medio por los altos índices de radón

CON C DE CIENCIA Y CULTURA

23 mar 2010 . Actualizado a las 11:53 h.

Durante cuatro meses, de septiembre del 2008 a enero del 2009, la Casa de las Ciencias fue reformada de arriba a abajo. El Ayuntamiento acometió unas obras calificadas en su día como «espectaculares», pues supusieron la renovación casi total de los módulos del museo y la incorporación de los últimos adelantos en tecnología digital. Lo que no se dijo entonces es que en el proyecto se incluían unos trabajos que consistieron en la instalación de un sistema de ventilación para eliminar las grandes cantidades de radón detectadas. Meses atrás se habían hecho mediciones y entonces saltó la voz de alarma. «En secreto», pues hasta ahora, año y medio después, los responsables municipales incluyeron en las obras de reforma integral del edificio del Planetario los trabajos encaminados a la aireación del recinto. Desde entonces, según el propio director de los Museos Científicos, no hay un edificio en la ciudad más seguro que ese.

El problema es que en el inmueble cercano, conocido como biblioteca pues en tiempos sí funcionó como tal, los límites de radón eran superiores a los 200 becquebelios permitidos por la Organización Mundial de la Salud. Esas mediciones periódicas solicitadas por los responsables de los Museos Científicos arrojaron resultados preocupantes. El director, Xosé Antonio Fraga, recuerda que ya su predecesor entendió que esos índices de radón detectados tenían que ser resueltos e incluir en la reforma integral de la Casa de las Ciencias una partida para llevar a cabo la instalación oportuna. Lo que también destaca el máximo responsable del centro es que nunca hubo nadie en peligro y que gracias a esos trabajos ese edificio «é o máis seguro do parque de Santa Margarita».

Debido a la problemática que supone que todas las edificaciones de ese lugar se levantasen sobre granito -el uranio presente en las rocas produce ese gas radiactivo conocido como radón, altamente cancerígeno-?, llevó al director de los Museos Científicos a no perder de vista los resultados emitidos por los informes realizados en la zona por parte de personal de la facultad de Ciencias.

Traslado

Los últimos estudios realizados constataron que en la biblioteca se concentraban niveles muy superiores a los recomendables, de ahí que la semana pasada se procediese al traslado de las cinco personas que allí trabajaban. Y no regresarán, tal y como confirmaba ayer Xosé Antonio Fraga, hasta que se concluyan los trabajos de ventilación que se llevarán a cabo con la mayor celeridad posible, según el director.

Asimismo, el responsable de los museos científicos destaca que si se ha detectado alta cantidad de radón en el parque de Santa Margarita y en sus instalaciones es «porque se fixeron mediciones» para prevenir. Y que si se han tomado medidas drásticas, como la de la semana pasada, es porque fueron necesarias.

Según el director de los Museos Científicos, «desde que detectamos o problema reuninme?dúas ou tres veces por semana?cos afectados, que estiveron informados desde o minuto un».

Concejala

Por su parte, la concejala de Cultura, María Xosé Bravo, aseguraba ayer que «a decisión que se vai a adoptar e o illamento, que é o que determinaron os técnicos». Además, la edila nacionalista hizo hincapié en que el edificio cerrado «non esta dentro da Casa das Ciencias e que, ademais, non é un edificio destinado a visitantes, senón administrativo ou de oficinas».

Unos y otros destacan que la Casa de las Ciencias es el lugar más seguro de la ciudad, pues las obras llevadas a cabo hace año y medio así lo acreditan. Desde la dirección se insiste en que desde aquellos trabajos no se volvieron a detectar índices altos de radón en los muchos estudios que se vinieron realizando en el inmueble como método previsor ante la base de roca granítica.